Por Mariana [email protected]
En las últimas dos semanas, siete empresas de Mendoza pidieron a la Subsecretaría de Trabajo de la Provincia la declaración de “empresa en crisis”, una instancia previa a efectivizar suspensiones o despidos de personal.
La primera fue IMPSA (Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA), que planteó el despido de más de 200 trabajadores. Las otras son pymes (pequeñas y medianas empresas) de los rubros publicidad, servicios médicos y limpieza, que barajan otras alternativas, como reducción de salarios, adelanto de vacaciones anuales con pagos diferidos y suspensiones.
En el caso del holding de Pescarmona, cuenta con 1.074 trabajadores y produciría más 200 despidos, 100 dentro del convenio colectivo de trabajo y 110 que están fuera de escala o convenio y son de nivel jerárquico.
El último antecedente de este tipo de presentaciones de empresas con crisis económicas data de 2001. En los últimos años, las razones fueron por otro tipo de cuestiones, como por ejemplo, cambio de rubro.
Desde la Subsecretaría de Trabajo y Seguridad Social, Osvaldo Marín se refirió a las presentaciones de las empresas, y dijo: “La única que plantea despidos es Pescarmona. El resto apunta a disminuir el salario por un lapso determinado”.
Si bien los motivos de las empresas para presentarse en crisis tienen distintos argumentos, en estos últimos tiempos la situación económica es el disparador para llegar a esta instancia de reclamar ayuda.
Según el funcionario, “estas empresas que plantean reducción de salarios están ligadas al padecimiento de la crisis en las ventas, y por la difícil situación económica que atraviesa el país, pero en las pequeñas empresas se descartan los despidos. La excepción es Pescarmona, que el lunes próximo tendrá la primera audiencia conciliatoria. Si no se resuelve el conflicto hay 10 días hábiles para buscar una solución”.
De todos modos, Marín, como para ponerle paños fríos al asunto, recalcó: “En general, la compañía que presenta una crisis de empresa es porque tiene intención de evitar despidos y lo que busca es solucionar el conflicto”.En promedio, las pequeñas y medianas empresas presentadas en crisis no superan los 50 trabajadores cada una, y en este momento están preparando la documentación y una serie de requisitos para demostrar su estado económico, la nómina completa de personal y balances.
Cuando se reúnen las partes con la intervención de la empresa, el sindicato y el organismo laboral si no hay solución se hace una nueva negociación a los 10 días hábiles siguientes. Concluido ese plazo, si se resuelve el problema se homologa, y si no se da por fracasada la instancia, según el procedimiento de ley.
SalvavidasEntre las herramientas de los estados Nacional y Provincial para evitar la caída de puestos de trabajo, las firmas pueden acudir a programas nacionales. Uno de ellos es el REPRO (Recuperación Productiva) y otro el de Sostenimiento del Empleo.
En el caso concreto de IMPSA, Marín comentó que están tramitando los dos programas. Las empresas más chicas también pueden apelar a este tipo de respaldo.
La asistencia que da el Estado consiste en una suma de dinero por un lapso de seis meses y el monto depende del volumen de la empresa. Para acceder a este beneficio las empresas deben acreditar la situación de crisis por la que dicen atravesar y detallar las acciones que piensan desarrollar para su recuperación, además de comprometerse a no despedir personal.
Estos programas fueron creados en el marco de la Emergencia Ocupacional Nacional para sostener y promocionar el empleo genuino, apoyando la recuperación de sectores privados y áreas geográficas en crisis.

