El organismo declaró la emergencia fitosanitaria en toda Argentina. Mientras tanto, se trabó la comercialización de uvas de los oasis productivos norte y este de Mendoza.

Senasa lanzó un alerta nacional por la plaga en uvas mendocinas

Por UNO

El Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (Senasa) declaró hoy la emergencia fitosanitaria entodo el país que alerta sobre la plaga de la polilla de la uva que detectaron en Mendoza.

Esta medida aparece luego de que la semana pasada el mismo organismo prohibiera la salida de

uva de Mendoza a otras provincias, por temor a la expansión de la plaga.

►Ver: La Nación prohibió a salida de uva y maquinaria de Mendoza por una plaga

Julio Jaimes, jefe de la oficina local Mendoza del Senasa, explicó a

diariouno.com.ar que la emergencia permite actuar con más libertad en distintas

áreas de la producción vitivinícola "si no, nos tenemos que mover dentro de una ley de contabilidad

financiera que pone trabas y en este momento se necesita rapidez en la acción", agregó.

Por su parte, Leandro Montané, presidente del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de

Mendoza (Iscamen) advirtió que todas las provincias deberían "estar alerta por los focos de

infección por si aparecieran", pero aclaró que las únicas zonas donde prevalece la prohibición son

los oasis norte y este de la provincia.

La plaga en Mendoza

Desde que descubrieron la polilla, como adelantó este portal el 2 de marzo, la restricción

que hace unos días afectaba solamente a Maipú alcanzó unos 5 kilómetros a la redonda.

"Se están haciendo más tramperos. La idea es hacerlo en toda la provincia para saber dónde

hay (polillas) y dónde no. No quiere decir que la plaga se haya ampliado. Es para obtener más

información para su manejo", explicó Jaimes.

Por su parte, Daniel Massi, ingeniero a cargo de la parte técnica de la Asociación de

Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), comentó que el tratamiento de la plaga requiere un monitoreo

con trampas en un primer momento "y después la aplicación de productos químicos".

"Los gastos del monitoreo por ahora corren por parte de los organismos públicos Iscamen y

Senasa, pero si hay que colocar químicos más adelante cada productor va a tener que hacerse cargo

de su cultivo", agregó.

Mientras tanto, Massi dijo que los productores están "a la espera de la noticia de todo el

monitoreo que está haciendo el organismo específico".