Carlos Simón, secretario gremial, busca competir con la lista Verde, pero Raquel Blas ya habría designado a Roberto Macho para continuar con su proyecto sindical.

Se produjo un quiebre en la conducción de ATE por la sucesión en 2015

Por UNO

Por Carina Luz Pé[email protected]

La sucesión de Raquel Blas como secretaria general de ATE (Asociación Trabajadores del Estado) produjo el quiebre de la lista Verde, dentro del gremio, casi un año antes de la realización de las elecciones internas de este sindicato.

Debe aclararse que desde 1987 la única lista que disputó la dirección de ATE fue la Verde. Rara vez hubo otra agrupación que compitiera con este sector en una votación. A nivel nacional sí hay otros sectores como Multicolor, Azul, Amarillo, Verde, Verde Anusate... Por eso desde entonces los acuerdos entre miembros de la Verde local eran los que determinaban a los candidatos para luego ser convalidados en elecciones generales en las que sí participan todos los trabajadores afiliados. Es importante señalar que este modo de armar las comisiones y secretarías sindicales no es ilegal porque así lo permite el estatuto.

Esta “tradición” es la que salió a romper desde hace varios meses, el secretario gremial de ATE, Carlos Simón, quien se sumó a la Verde en 2007 y empezó a crecer lentamente, hasta que hace dos años se le designó el seguimiento de las paritarias de Administración Central, Tribunal de Cuentas, Iscamén, Parques, Casino, DINAF y la Orquesta Filarmónica de Mendoza.

Desde el momento en que Simón mostró su intención de abrir el juego, según lo que denunció él mismo, fue agredido por los seguidores de Blas y su “sucesor natural”, Roberto Macho. Incluso Simón aseguró que un supuesto protegido de la conducción de ATE, Fernando González –trabajador del ex COSE acusado de torturar a internos de ese organismo–, lo habría golpeado en el pecho y en un brazo advirtiéndole de que debe cesar con su campaña. El incidente terminó también con otro cruce de denuncias ante la Justicia porque González, Blas y Macho desmienten el hecho.

Pero la conducción de ATE avanzó un paso más y ha revocado las licencias gremiales de 9 delegados adeptos a Simón que se desempeñan en la Comuna de Guaymallén, en la DINAF, en el Casino y al propio Simón, argumentando que han actuado de forma discrecional durante las negociaciones paritarias y que no respetan el proyecto político del gremio y no acompañan sus manifestaciones, como las realizadas en Guaymallén por la dieta de los concejales. Esto implica que todos ellos deben volver a su lugar de trabajo habitual y ya no son representantes de los trabajadores estatales.

ATE tiene 16 mil afilados y una caja mensual importante, más lo que recibe cada vez que cierran un acuerdo paritario, pero la pelea de fondo tiene otro condimento: la cercanía de Blas como militante del Partido Obrero, acción que no sería bienvenida entre un número importante de afiliados, y lo que habría profundizado el distanciamiento entre las bases y la conducción. Sobre este aspecto Blas ha defendido su pertenencia al partido de izquierda y asegura que el gremio siempre ha sido y será autónomo.

El otro elemento de la disputa interna es que si bien es cierto que Roberto Macho ha sido mano derecha de Blas durante muchos años, sería muy resistido puertas adentro de ATE, por su estilo “autoritario”.

►"Blas no es la reina de ATE, ella es la secretaria general y no puede seguir imponiendo las cosas como las impone, hay un estatuto que rige y debe respetar” (Carlos Simón, secretario gremial).

►"Simón tiene un modelo sindical colaboracionista, entreguista y que no es autónomo de los grupos económicos y políticos. Usa el sindicato para beneficio personal” (Raquel Blas, titular de ATE).

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Disputa. ATE está en medio de una lucha gremial interna que recién se inicia.
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Eran otros tiempos.
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