En los servicios de cirugía general y de maternidad del hospital Paroissien, de Maipú, ya se aplica el sistema propuesto por el ministro del área Matías Roby.

Salud avanza con el pago por productividad

Por UNO

Carina Luz Pé[email protected]

Sólo el servicio de cirugía general y el servicio de maternidad del hospital Diego Paroissien de Maipú han firmado el acuerdo para transformar el pago por mayor dedicación, en remuneración variable según la productividad. Mientras avanzan a fuego lento el ingreso al esquema de algunos otros servicios quirúrgicos del Hospital Central y del Notti.

La clave de la estrategia del ministro Matías Roby está en convencer a los médicos de tener compromiso con la tarea en lugar de cumplir con horarios. Esto se explica porque la mayor dedicación se paga por el efectivo  cumplimiento de los horarios, independientemente de la cantidad de cirugías que realicen. El punto es que, según el ministro, tampoco cumplen con los horarios.

Existen 27 acuerdos listos para firmar con distintos  hospitales, sobre los cuáles se estudió la base histórica de la cantidad de operaciones realizadas por año en cada especialidad quirúrgica, para establecer qué se entiende por productividad. De todos modos, está claro que esta base puede modificarse si se encuentra que no refleja la realidad o la capacidad de cada servicios quirúrgico. Por ejemplo, si se hacen 10 cirugías generales por semana, ese es el piso para que la productividad de ese servicio aumente.

Pragmático, Roby dice que por ahora continuará con su estrategia de seducción de los profesionales, pero que en breve podría imponerla directamente si no obtiene mayores resultados, en vista a los tiempos de gestión que tiene antes de terminar el gobierno en 2015. Incluso ya ha sido creado el código para imputar en los haberes el trato por productividad.

“La ventaja es que no importa que horario cumplan, sino que hagan más cirugías”, arenga, y explica “el pago por productividad, el compromiso de gestión por productividad tiene que ver con empezar a remunerar de otra manera: cambiar carga horaria por carga prestacional, empezando a remunerar estratégicamente, el desempeño, el compromiso profesional, combinar remuneración fija con remuneración variable”.

Y como ejemplo tomó el caso de médicos que tienen más horas asignadas de las que cumplen porque tienen otros compromisos laborales, en clínicas privadas, es decir, tienen conflicto de intereses.

“Buscamos sincerar la realidad en lugar de perseguirlos, no importa cuándo llegan o se van, sino lo que hacen”, resume el ministro.

Por supuesto, sabe que los gremios del sector de la salud seguirán oponiéndose a la idea, porque razona que los médicos involucrados dejarán de dialogar con ellos, los sindicalistas, y empezarán a escucharlo.

Roby tiene altas expectativas respecto de los cambios que producirá su fuerza de voluntad y trabajo en territorio, ya que sostiene que poco a poco está construyendo liderazgo sobre los 13 mil empleados de Salud bajo su cargo.

La estrategia presupuestaria

Aunque todavía no llegó el proyecto de presupuesto 2015 a la Legislatura, ya la mayoría de sus directrices están marcadas. En el caso de Salud, el ministro quiere cambiar el planteo que históricamente se hizo para calcular la pauta, como era pedir un aumento porcentual sobre el gasto ejecutado del año en curso.

“Yo entiendo que el planteo tiene que ser otro. Si queremos un plan maestro presupuestado, en donde tenés planes de acciones valorizados y con respuestas esperadas, tenés que pasar previamente por un proceso donde  sean fijados objetivos generales, particulares y se va diseñando el plan estratégico. Donde identificás variables que afectan directamente sobre el presupuesto, y después lo desfasan por la inflación, por el management, por  las nuevas tecnologías, por el crecimiento del gasto, los recursos humanos especializados. Luego identificás qué disponibilidad de respuestas internas existen, que estrategias para armar un plan de acciones, con valor y  predictividad en las respuestas”, dijo Roby.

En otras palabras, hacer el camino opuesto: con los recursos disponibles, contrastarlos con un plan de acciones valorizados y advertirles de antemano a legisladores sobre los límites para desarrollar objetivos más ambiciosos dentro del sistema de Salud, incluso pronosticar hasta cuándo el dinero otorgado será suficente.

El dato

$50 millones por mes es lo que necesita el Ministerio de Salud para solventar los gastos hasta fin de año.

Es una suma similar a la que se gastó por no haber aplicado el tope salarial en la última paritaria, tema que aún le trae dolores de cabeza al Gobierno provincial.