La Corte de la Nación dictaminó a favor de América TV y de Jorge Lanata, quien había dicho que la ex jueza favorecía a su marido en los tribunales y que por eso no pudo llegar al máximo tribunal.

Revés judicial para Aída Kemelmajer, ex ministra de la Corte de Mendoza

Por UNO

Un fallo significativo sobre la libertad de expresión emitió la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La ex ministra del máximo tribunal local, Aída Kemelmajer de Carlucci, había denunciado hace 11 años a Jorge Lanata y a América TV por sentirse agraviada en su honor. El caso finalmente llegó hasta la Corte nacional, donde se determinó que todo vuelva al tribunal de origen porque condenar al periodista y al canal sería atacar la libertad de expresión.

En julio de 2003 el programa Día D que conducía Lanata se emitía por América. En ese ciclo el conductor aseguró que a Kemelmajer le bajaron el pulgar desde la Presidencia para ser ministra de la Corte Suprema de la Nación. Por entonces integraba el máximo tribunal mendocino.

Lanata dijo que el Poder Ejecutivo había descartado la candidatura de Kemelmajer en virtud de "una serie de denuncias por tráfIco de influencias" que la involucrarían. Las denuncias que el periodista citó en su exposición aludían centralmente a Nedo Caducci, marido de la ex jueza, quien era director en un banco y abogado en otro.

El conductor de Día D sostuvo que la por entonces ministra de la Corte local favorecía a su esposo para lograr ventajas procesales.

Kemelmajer hizo una presentación judicial y solicitó una condena económica más un desagravio publicado en distintos medios de comunicación porque se había afectado su honor. Un tribunal de primera instancia le dio la razón, fue apelado pero la Cámara Nacional de Apelaciones confirmó la sentencia.

Entonces, tanto Lanata como los apoderados legales de América TV apelaron y el caso llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

En 2012 el procurador Esteban Righi emitió un dictamen. El mismo interpretaba que las condenas contra el periodista y el canal afectaban la libertad de expresión.

Los jueces de la Corte de la Nación coincidieron con el procurador y rechazaron las condenas, enviando el caso al tribunal de origen para que se dicte un nuevo fallo.