Se trata de Néstor Silva, a cargo de la Policía Vial de esa zona. La remoción será mientras dure la investigación.

Removieron a un comisario en San Martín por irregularidades en las licencias de conducir

Por UNO

SAN MARTÍN– Ya registra sus primeras bajas el cataclismo generado por la investigación sobre el accionar de la Policía Vial de la Zona Este en la

entrega supuestamente irregular de registros de conductores y su vinculación con una escuela

particular dirigida por un jefe policial.

La jefatura de la unidad cuestionada ya fue removida del cargo y ahora también está bajo la

lupa la Dirección de Seguridad Vial de la Provincia.

El comisario Néstor Silva, quien estaba a cargo hasta la semana pasada de la delegación de la

Policía Vial de la Zona Este, fue removido de ese cargo y trasladado a otro destino junto a uno de

sus subalternos más cercanos.

El director de la Policía de Mendoza, Juan Carlos Caleri, confirmó esta información y aclaró

que la medida se adoptó en forma preventiva para evitar cualquier riesgo de entorpecimiento de la

investigación que se realiza en la zona sobre la supuesta entrega irregular de

licencias de conducir, un trabajo que lleva casi dos meses de pesquisas y cuyo informe preliminar

ya está en manos del Primer Juzgado de Instrucción, que preside el juez Ricardo Schulz.

En tanto, el mismo Caleri dijo que no sabe cuál será el futuro del responsable máximo de la

Policía Vial mendocina, el comisario inspector retirado Heriberto Ojeda. "Le corresponde al

ministro decidir sobre esto", dijo Caleri. Será entonces Carlos Aranda, cuando regrese de sus

vacaciones fuera del país, quien resolverá si corresponde adoptar medidas.

Más allá de su responsabilidad como jefe máximo de la dirección, en la investigación se

habrían detectado algunas comunicaciones escritas y vía telefónica entre Ojeda y los ahora policías

investigados, en donde éstos le solicitaban la agilización y la facilitación de trámites puntuales.

Muchas de las maniobras investigadas en principio no constituirían delito, pero estarían

reñidas con la función que cumplían los jefes y los subordinados policiales.

Una vez que la investigación tomó estado público, en el Este y en otros puntos de la

provincia surgieron muchas personas que reconocieron haber tramitado ellas mismas –o algunos de sus

familiares o conocidos– la licencia de conducir o su renovación a través de la academia de

conductores hoy sospechada.

"Pagabas un poco más, pero tenías el registro muy rápido, sin hacer colas y sin hacer

trámites molestos", confesó uno de quienes hoy tienen dudas de que su carnet de conductor siga

siendo válido si la Justicia determina que se otorgó sin cumplir con los requisitos exigibles por

ley.

Entre otros elementos llamativos, se detectó que había muchos vecinos del Gran Mendoza que

concurrían al Este para tramitar su licencia pese a tener cerca de sus domicilios otras

dependencias para obtenerla.

El juez Schulz aceptó la semana pasada que, entre otros elementos llamativos que figuran en

la causa, está la prosperidad económica de algunos uniformados y policías retirados, algo

inexplicable teniendo en cuenta sus modestos sueldos.