Cecilia Osoriocosorio@diariouno.net.ar
Las nuevas autoridades de la Comisión de Reinas de la Vendimia (Corenave) quieren hacer más flexible la altura mínima de las soberanas y permitirles que desfilen. Foto: Florencia Laguna, ex reina de Las Heras.
Reinas, modelos y bajitas
Reinas de baja estatura, reinas que puedan pedir autorización para modelar o publicitar una marca y reinas a las que se les permita ausentarse de los actos si tienen un inconveniente, pero sin descontarles el presentismo.
Las nuevas autoridades de la Comisión de Reinas Nacionales de la Vendimia (Corenave) quieren flexibilizar el reglamento vendimial, aunque manifiestan que algunos aspectos deben permanecer inamovibles, como el referido a la maternidad y al matrimonio como impedimento para asumir el cargo. El Ministerio de Cultura elaboró un boceto –algo rígido y que, por ejemplo, establece que a las reinas se les descontará el presentismo, además del día, cuando no asistan a los actos protocolares– y es sobre ese proyecto que las ex reinas aportarán sus ideas para “humanizar” las reglas de juego.
Porque, entre otros detalles, el documento propuesto por Cultura refuerza la autoridad de la coordinadora, que supervisará y autorizará las presentaciones de las soberanas. Que no fumen ni usen telefonía celular en actos oficiales, reuniones, presentaciones ni congresos son otras de las medidas oficiales incluida en el código vendimial. La resolución 081 –donde están escritas las normas– no se renueva desde hace 11 años, pero desde la gestión de Ricardo Scollo se discuten los puntos que la integran.
“Estamos hablando no sólo con la Corenave, sino también con las coordinadoras municipales para que aporten sus ideas y así elaborar una propuesta que entre en vigencia en noviembre. En lo que sí coincidimos hoy es en la estatura de las representantes: antes se les exigía medir 1,60 metros sin calzado y ahora pretendemos bajar ese límite”, dijo Ricardo Morales, el coordinador de Vendimia, en nombre del Gobierno.
Marinés Babuggia –abogada, reina nacional de 1997 y ungida presidenta de la comisión de ex reinas– dijo: “Estipular un límite de estatura es discriminatorio. Además, el reinado no tiene que ver exclusivamente con una cuestión de cánones estéticos, por eso propusimos que el mismo se anulara o se bajara”.
Un caso concreto fue el de la reina nacional de la Vendimia de 2008, Florencia Moreno Tous, cuestionada por sus contrincantes porque no alcanzaba el límite de 1,60 metros establecido como exigencia para presentarse. Tanto fue el enojo de sus compañeras, que le quitaron el saludo cuando fue a recibir la corona principal en el Frank Romero Day.
Babuggia añadió que las sugerencias de la entidad que ahora representa implican “tener en cuenta que, además de obligaciones, las reinas gozan de derechos”.
Mejorar el trato
Está bien que la Reina de la Vendimia sea representante oficial y tenga que atenerse a un protocolo, con sus reglas propias. Pero, por tratarse de chicas de entre 18 y 25 años –límites de edad que establece el reglamento–, hay aspectos que deberían tenerse en cuenta. Y es esto lo que plantean desde la Corenave, por ejemplo, cuando opinan que podría contemplarse la posibilidad de que las mujeres que se presenten tengan actividades extrarreinado y puedan, por caso, modelar o hacer publicidad. “Está bien que el reinado sea excluyente de otros trabajos. Nuestra propuesta es que exista una instancia por la cual la soberana pueda pedirles autorización a las autoridades para participar, por ejemplo, en un desfile o una campaña gráfica. Queremos que al menos se considere cada caso en particular”, dijo Babuggia.
Las propuestas de la entidad que nuclea a las soberanas de mandato cumplido –así es como ellas se reconocen– avanzan también sobre la inclusión de la Corenave como organismo fiscalizador del recuento de votos en el Acto Central y piden que la coordinadora no sea la persona sobre la cual recaiga el poder de decisión total. “El reglamento le da muchas atribuciones”, señalaron desde la comisión.
Hay normas de convivencia que desde hace varios años se aplican, sobre todo cuando las representantes departamentales permanecen bajo el mismo techo durante dos semanas. Esas reglas serían incorporadas como Anexo II del reglamento que elaboró el Gobierno para aplicar desde noviembre.
Y entre los derechos de las bellas mendocinas se inscribe el de “ser respetada en su libertad de conciencia, religión, convicciones morales”, y la obligación de ser puntual, evitar el vocabulario soez, cuidar la higiene personal y respetar a su coordinadora.