Diario Uno Mendoza

En enero ingresaron 21 personas desplazadas por la violencia de su país de origen. Desde el 2007 ya llegaron 80. Miembros de la ONU y de la Comisión Nacional de Refugiados se reunieron para coordinar acciones de ayuda

Refugiados colombianos llegaron a Mendoza huyendo de la violencia

Por UNO

Javier Cusimanocusimano.javier@diariouno.com.ar

El 24 de enero último ingresaron a Mendoza 21 colombianos que se declaran perseguidos, entre los que se cuentan 10 niños. Todos movilizados hasta esta parte del globo intentando dejar atrás diversas problemáticas. Sus historias son secretas y confidenciales. En todos los casos los recién llegados son refugiados “reasentados”, es decir que eligen la Argentina porque por distintas razones el primer país que les reconoció su condición y les brindó asilo no puede continuar protegiéndolos.

Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) crece en el planeta la cantidad de civiles desplazados de sus países de origen debido a conflictos internos, violencia y catástrofes. Más de 45 millones de personas en el mundo viven como refugiados y Mendoza no es ajena a esta problemática. Desde 2007 ha recibido a 80 colombianos desterrados de su tierra natal, que llegaron con la esperanza de rehacer sus vidas.

En esta oportunidad se trata de refugiados de Colombia que después de permanecer en Ecuador y Costa Rica encontraron posibilidades de trasladarse a la Argentina. La semana pasada un equipo de trabajo con miembros representantes de organismos internacionales, nacionales y provinciales se reunieron para coordinar acciones de ayuda que les permita a estos últimos completar definitivamente en la provincia su inserción social y económica.

Trabajo articuladoEl Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) junto con la Comisión Nacional para los Refugiados (Conare) y el grupo de Recursos Humanos Randstad, invitó a sumarse a esta iniciativa a funcionarios del Ministerio de Trabajo de Mendoza y de la Comisión Nacional y Provincial para la Erradicación del Trabajo Infantil (Conaeti y Copetri Mendoza).

A través de este primer encuentro se convocó a distintos empresarios para coordinar la forma de brindar oportunidades laborales y contención a las familias que arribaron a Mendoza huyendo de la violencia y la miseria. Para Elsa Zorrilla, gerente de Desarrollo Sostenible de Randstad, mediante este abordaje multisectorial se intentará dar respuesta y trabajar articuladamente por su inclusión. “El refugiado vive en un estado de pérdida total, ya que por diferentes razones tuvo que dejar su país, su trabajo, familia, afectos y costumbres para vivir digna y pacíficamente. Sin embargo, también vive en un estado de esperanza plena por la expectativa de encontrar en el nuevo país tranquilidad y posibilidades de soñar con un futuro mejor”, señaló Zorrilla.

Sobre los resultados de la reunión Jorge Álvarez Nievas, coordinador de la Conare, especificó que el encuentro fue muy positivo. “En esta primera instancia varios actores del ámbito privado se interesaron en la propuesta. Nuestra misión fue poder sensibilizar sobre la problemática y generar lazos para que las empresas conozcan a estas personas”, comentó el funcionario.

Describió además que cada uno de los visitantes cuenta con un programa de subsidio que financia Naciones Unidas y que es ejecutado por intermedio de organizaciones no gubernamentales. “Es una ayuda mensual para pagar el alquiler y cubrir los gastos de comida y vestimenta hasta que ellos mismos puedan proveerse de estos recursos”, dijo.