A dos semanas del inicio de clases, con la paritaria pendiente y una alta expectativa sobre la forma en que gestionará el área educativa el gobierno de Alfredo Cornejo, la idea de volver a los globales o exámenes integradores de fin de ciclo despertó muchas dudas y una primera impresión de que falta un plan de educación que contenga, explique y ofrezca herramientas claras para implementarlos.
Expresiones como "falta de precisiones", "atrasa en el tiempo" o "no garantiza nada" fueron las más escuchadas en una serie de consultas que hizo este medio, de forma telefónica a dirigentes sindicales y por las redes sociales a docentes calificados para opinar.
En las escuelas, los directivos esperan algún material sobre este cambio en el modo de evaluar a los chicos y las reacciones de los profesores o los maestros para tener una visión al respecto. En definitiva, la cautela fue la actitud sobresaliente.
Lo cierto es que el debate está abierto, y parece exigirle al gobierno de Mendoza ampliar los argumentos por los que aplicará la medida, a los docentes intervenir con propuestas -el gobierno escolar dijo que dará espacio para hacer aportes- y a los padres a participar cuando el año lectivo empiece.
Lo que sí es seguro es que Cornejo logró llamar la atención sobre los problemas en el sistema educativo, teniendo en cuenta las repercusiones. Lo que se espera ahora son las propuestas sobre qué hará para solucionarlos, aspecto que reclamaron los consultados.
Opina Liliana Chávez secretaria gremial del SUTE
"Que muestre resultados del 2004-2008"
Los anuncios requieren de más precisiones porque hasta ahora todo lo que se ha dicho desde DGE es una enumeración de problemas, pero sin propuestas. Son sólo expresiones de deseo. No fuimos invitados a participar en esta reunión y no es cierto, como dice (Jaime) Correas que tengamos diálogo abierto. Queremos saber de dónde saca esas conclusiones, por ejemplo, de que las resoluciones no se cumplen; qué elementos tiene que le hacen pensar que tomar globales será mejor que no tomarlos, en base a qué dice todas estas cosas. Que muestre resultados, por ejemplo, del período 2004- 2008, a ver si es cierto que eso mejoró el rendimiento escolar; de dónde dice que hay mucho ausentismo, es decir, que muestre los datos que tienen.
Opina Alfredo Barbagallo, profesor de Historia en secundaria y CENS (opositor a la conducción del SUTE)
"No indica si un chico aprendió realmente o no"
Recuerdo la experiencia traumática del período 2004- 2008. El fin de año es muy estresante, los chicos quieren levantar las notas, los padres vienen a pedir que los ayuden, los que aspiraban a la Bandera temían que les bajara el promedio, los que se llevaban la materia de todos modos no querían rendir. Era un verdadero infierno, se creaba un clima tan feo, que tenías que entrar al aula con silla y látigo para sostener el dictado de la clase. Y me acuerdo, también, del festejo de los profesores cuando en el 2008 Celso Jaque los sacó. Fue un alivio. Obviamente, evaluar siempre genera nervios y no indica realmente si un chico aprendió o no.
Opina Víctor Ramonda secretario de Carrera y Formación docente del SUTE
"No estamos en contra de ningún aprendizaje"
Ningún docente tiene problema en discutir estos temas, la disciplina, los globales, no estamos en contra de ningún aprendizaje en todos los niveles. Siempre que nos escuchen que no sea el típico formulario donde se ponen opciones y nada más. Eso no es debatir, y además, a veces nos consultan y luego no toman en cuenta lo que decimos. Pero lo más importante, cuando el gobernador o el director Correas hablan de evaluación, no dicen nada de qué esperar de la evaluación, porque muchas familias no tienen tiempo de acompañar a esos niños en el proceso de preparar un global, otras no tendrán recursos para que un profesor los ayude, y eso es un modo de exclusión.
Opina María Ester Linco
Secretaria general de SADOP
"Pasar de una cosa a otra no es bueno"
Ellos quieren bajar el ausentismo docente, y para eso, hay que mejorar mucho las condiciones laborales de los docentes, tener aulas más chicas, en espacios adecuados. Sobre el tema globales, la verdad es que con tantos cambios que han tenido que pasar estos chicos en el sistema educativo, que pasaron de los globales a los trimestrales, ahora otra vez a los globales, a cambios en las materias, antes séptimo era la secundaria, ahora no, etc. Creo que hace falta dejar que el proceso educativo madure, de sus frutos, es como arrancar una flor y esperar que se abra en el florero. Pasar de una cosa o otra, no es bueno. Y en este manoseo, el docente se siente maltratado porque se dice que la calidad educativa es mala, pero nunca se termina ningún proceso.
Otras visiones (grupo docentes independientes)
Mónica Luchessi vía Facebook
Hay muchos espacios cuyos contenidos son de complejidad creciente, en ese caso un trimestral en el tercer trimestre sería idéntico a un global y no tendría sentido. Además, en el tercer trimestre siempre se hace un corte para terminar lo planificado y ejercitar lo aprendido.
Marcela Abate vía Facebook
Me parece perfecto (que vuelvan los globales), pero que no sea una nota más como el trimestral; al final el alumno termina aprobando por el proceso, que terminan copiando de los trabajos prácticos. Miremos un poco la experiencia de los colegios de la UNCuyo.




