Federico Norte explica en un informe elaborado para el Centro Regional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CRICYT) que el Zonda “es un viento caliente y seco que sopla en el occidente de la Argentina, a sotavento de la Cordillera de los Andes, entre los 38 grados de latitud sur y el sur de Bolivia. Pertenece al grupo de los vientos que descienden desde la cresta de la montaña al valle o el llano”.
“Tiende a soplar con mayor frecuencia de tarde, a la hora de la temperatura máxima, y con menor frecuencia de madrugada, con un mínimo a la hora de salida del sol. El calentamiento diurno influye sobre el aire frío de capas bajas y disminuye su contraste térmico, permitiendo la irrupción del viento en el llano”, dice el especialista.
“En la montaña, inversamente a lo que sucede en el llano, las horas de mayor frecuencia corresponden a los momentos posteriores a la salida del sol. Esto podría ser consecuencia del efecto de la brisa montaña/valle. En los niveles más altos el viento presenta mayor rafagosidad”, especifica.
El meteorólogo explica que “el viento Zonda se produce por el ascenso de aire húmedo desde el océano Pacífico a barlovento de la Cordillera de los Andes y por el posterior descenso orográfico de una masa de aire prefrontal que en la cúspide de la cordillera se presenta como un viento frío que se fue calentando al descender. El viento Zonda en el llano arrastra gran cantidad de polvo, especialmente en agosto, al finalizar la estación seca”.
Además detalla que existen muchos casos de viento Zonda en la montaña que no aparecen en el llano, al que denominan “Zonda de altura”. “La mayoría de los casos ocurren entre mayo y noviembre y más de la mitad de los eventos se registran entre mayo y agosto. La mayor o menor frecuencia está condicionada por la altura sobre el nivel del mar y la distancia de la localidad respecto de la cordillera y precordillera”, concluye Norte.


