Por Ariel [email protected]
Entre frustración, preocupación y números negativos se vive la Subsecretaría de Infraestructura Educativa (perteneciente al Ministerio de Infraestructura) ante cada robo y acto de vandalismo que sufren los establecimientos de la Mendoza.
El domingo fue el turno del colegio primario Manuel Corominola de Las Heras (ver balcón), que ante el hecho tuvo que suspender las clases ayer y que otra vez puso en la escena un tema recurrente que demanda una importante erogación de dinero por parte del Estado y que, hasta el momento, parece no tener solución.
El actuar de los malvivientes en esta escuela no hizo más que engrosar las cifras y ser un caso más de los tres o cuatro que se registran en Mendoza por mes en las diferentes instituciones públicas, según las estadísticas de Infraestructura Educativa.
En la mencionada repartición, estiman que cada paso de los vándalos por las escuelas significa un gasto aproximado de $10.000, entre repuestos de lo robado, materiales rotos y mano de obra, dependiente de las características de cada suceso. Con estos números, el gasto por mes sería de unos $40.000 y en el año rondaría el medio millón de pesos.
La Dirección de Reparación y Mantenimiento de los colegios trabaja a presión ante cada episodio, en busca de que las clases se suspendan el menor tiempo posible.
Cuidadores, muros exteriores y alarmas son algunas de las medidas de seguridad que toman los establecimientos, aunque todo parece en vano. “Esto se da en el marco de inseguridad que sufre la sociedad, con el agravante de que las escuelas pasan mucho tiempo deshabitadas. Por eso, le pedimos a la comunidad que ante cualquier situación extraña que note cerca de los colegios, avise a la Policía”, dijo Enrique Saieg, director de Infraestructura Educativa, quien además señaló: “Más allá del robo, hay un acto de vandalismo que no se entiende. Hace poco, en una escuela de Godoy Cruz, llegaron a quemar tres cursos”.
"La frustración es enorme. Cada comunidad educativa, tiene muchas necesidades y es lamentable gastar en esto”, afirmó Saieg.
►480 mil pesos se gastan aproximadamente por año para subsanar y reponer lo que se llevan los delincuentes de las escuelas. Por lo general, eligen robar inodoros y otros artículos de baño, además de algunos elementos de cocina y objetos de valor. También implica un gasto lo que van rompiendo a su paso.


