Diario Uno Mendoza

Preocupados por los ataques sexuales a menores, organizaron el Equipo Rompiendo el Silencio.

Policías del Este darán charlas para prevenir los crecientes abusos sexuales en esta zona

Por UNO

Por Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar

Hubo 22 denuncias por abusos sexuales en el 2012 y 52 en el 2013 en San Martín. Ése fue el disparador para que dos policías que normalmente trabajan como brazo auxiliar de la Justicia en la investigación de estos hechos decidieran iniciar una campaña de prevención de estos casos. “Soy policía, pero primero soy padre y me di cuenta de que la falta de información y el silencio siempre juegan a favor del abusador”, dijo el subcomisario Manuel Suárez (44), gestor de la iniciativa.

“No hay que generar una psicosis, pero hay que animarse a hablar de esto”, dijo este hombre que integra la Unidad Investigativa de San Martín y que con el suboficial de la misma división Oscar Catropa decidieron ir más allá de sus obligaciones y armar un grupo para difundir cómo detectar que un niño pueda estar siendo víctima de abuso sexual.

Los policías convocaron a otros padres y armaron el Equipo Rompiendo el Silencio, que como primer paso reunió material bibliográfico, videos y un Power Point para dar pie a una charla apuntada hacia niños y otra hacia adultos.

Suárez contó que “la franja en mayor riesgo es la de los niños entre 2 y 9 años, a los que todavía les cuesta diferenciar qué está bien y que no, qué es normal y qué no”. Y acotó que “un abuso sexual no solamente significa una relación sexual no querida. El manoseo y la exhibición también lo son”. Además indicó que “el primer paso para la prevención es que el niño sepa que hay partes de su cuerpo que son íntimas y que no debe tener secretos con sus padres”.

Pese a esto, el policía indicó que “el 80% de los abusos ocurren dentro del ámbito familiar” y subrayó que “el abusador no actúa de un momento para otro, prepara a su víctima y se gana su confianza. El abusador no es un desconocido que cometerá el hecho ejerciendo la violencia”.

Algunos casos

El impulsor de esta iniciativa sostuvo que “no hay un perfil tipo del abusador” y acotó que “por lo general es una persona del ámbito familiar, agradable, que no despierta sospechas”. Inmediatamente aclaró que “esto no tiene que hacer que el adulto no pueda ser cariñoso con los niños que lo rodean. Lo importante es que el niño sepa saber qué trato está dentro de lo normal y tenga la capacidad de recurrir a algún adulto cuando sienta que algo no está bien”.

Después de alguna de estas charlas dadas en una escuela de San Martín, un niño de 6 años le contó a su madre que estaba siendo abusado por un familiar. Una abuela de 65 años contó que ella fue víctima de abuso cuando era niña, que nunca lo superó y que su nieta estaba sufriendo el mismo ataque. Una niña recordó cómo un vecino, cerco de por medio, le hacía levantarse la falda.

Estos y otros casos le han indicado al grupo de padres que la iniciativa está bien encaminada.