Sólo tiene permitido vender madera, pero realizan cortes y cepillados con maquinarias que generan ruido y atraen plagas de ratas. Piden la clausura definitiva del local.

Perturba a vecinos de Tunuyán un aserradero en pleno centro

Por UNO

Por Alejandra [email protected]

Tunuyán. Para los vecinos de la calle Juan B. Justo, entre Alem e Irigoyen, las condiciones y los hábitos de la cotidianeidad se vieron perturbados hace más de un año cuando un aserradero se instaló en la cuadra y al lado de la escuela primaria José Hernández, a pesar de estar habilitado sólo para venta de maderas. Hoy está cerrado momentáneamente por la falta de papeles, pero los que viven cerca exigen la clausura definitiva por los ruidos y las condiciones higiénicas que atraen ratas, en pleno centro.

“No sabemos cómo lidiar con las ratas, que traen pulgas y también con la contaminación sonora. No está en una zona industrial, al menos debería irse a las afueras del centro de Tunuyán”, aseguró Lilia Tubert, una de las voceras de esta problemática que aqueja a los vecinos y que los ha llevado a reunir firmas y a presentar notas en la comuna varias veces.

Además de la presencia de roedores, que los obligan a realizar fumigaciones periódicas, otra de las quejas se centra en los movimientos de carga y descarga de camiones, que no sólo obstaculizan el tránsito vehicular normal, sino que ponen el peligro la seguridad de los niños que asisten a la escuela lindante.

“Recientemente hemos tenido que fumigar porque tenemos una época en la que hay muchas ratas, pero lo hacemos ya de forma rutinaria para mantener el establecimiento en condiciones. Sabemos que los vecinos sí se han quejado mucho por esto”, agregó la directora.

Los reclamos volvieron a hacerse públicos durante los últimos días a raíz de que se ordenó la clausura del establecimiento, pero sólo de manera momentánea, por la falta de unos papeles requeridos en la prefactibilidad y no por el incumplimiento de la ordenanza municipal y de lo que contempla el plan de ordenamiento territorial local que sólo les permite la venta de maderas y aperturas.

Con este fin los propietarios de esta empresa maderera iniciaron el expediente y los trámites correspondientes en mayo de 2013, pero habrían infringido estos permisos realizando en el lugar trabajos de cepillado y corte con maquinarias de manera ininterrumpida.

Desde Inspección de Comercios de la comuna reconocieron estar al tanto de esta situación y afirmaron haber puesto en aviso a la persona física que oficia de dueña para que sólo se remitiera a realizar la venta del material, luego de que presente la documentación, para que se le levante la clausura provisoria.

“Su propietaria ahora podrá elegir entre dos instancias, luego de presentar los papeles que le faltan para la habilitación. O se dedica sólo a lo permitido y realiza la desinfección o deberá trasladarse”, afirmó Diego Casado, funcionario que se encargará de inspeccionar cómo sigue el funcionamiento de la empresa que podría ser multada o clausurada definitivamente si no cumple con lo permitido.

El datoEstá cerrado por la clausura municipal provisoria. Mientras resuelve la habilitación para reabrir sus puertas, se supo que empresa debía documentación referida a la prefactibilidad. Este es otro de los motivos de reclamo de los habitantes de la zona.