Por esos días Celso Jaque sube y baja de los aviones y reparte el tiempo de los festejos delBicentenario entre Mendoza y Buenos Aires. Luego de la jornada del sábado, en la que participó y
aplaudió de pie la participación mendocina en el desfile de las provincias, el gobernador volvió asu tierra para encabezar entre hoy y mañana los actos locales del cumpleaños de la Patria.
Antes de eso, accedió a una charla con Diario UNO en un ámbito tan porteño como distinto: enpleno barrio del Abasto, donde vivió Carlos Gardel y al que Luca Prodam le dedicó uno de sus temasmás recordados, Jaque analizó en un café la marcha de su gobierno y se enojó con aquellos –sobretodo le apunta al periodismo– que sostienen que recién ahora, luego de dos años de floja gestión,algunas cosas empezaron a mejorar. "Yo estoy bien –empieza la entrevista–, con muchas ganas de seguir cumpliendo la tarea que me dieron los mendocinos. En mi vida las cosas no me han resultado fáciles. Pero no soy de los quebajan los brazos. Podrán verme caer, pero sigo avanzando aunque me rasque. Estoy bien porque ademásdebo estar bien. Y voy a trabajar hasta el último día de mi gestión por una de las cosas por lasque más lucho: una provincia sin olvidos. –¿Parece que ahora al Gobierno le va a mejor. No hubiera sido buenísimo para todos que esto lopudiera haber contado hace un año? –Hay muchas cosas que las conté, pero no siempre quisieron escucharme. Yo tengo para muchosun problema: soy un mendocino del interior y además peronista. Y eso no juega bien. –¿En serio cree que la gente lo discrimina? –Yo no estoy hablando de la gente. Hay muchos comunicadores que han tratado de dar suinterpretación, está muy bien y lo respeto. Pero muchas veces se me juzgó solamente por lospareceres y no por lo que me preguntaban. –Ahora gobernador: ¿el problema era ese o que realmente el Gobierno no funcionaba? –No, el Gobierno ha venido trabajando y errores tenemos todos. No soy Dios, soy un humano yvoy a tener aciertos y errores. Yo he tenido un problema: no hemos sabido comunicar. –Ahora que algunas cosas aparentemente mejoraron: ¿no cree que es porque finalmente las estánhaciendo mejor y no porque las comunican mejor? –Primero: yo no trabajo para que le vaya bien al Gobierno. Trabajo para que les vaya bien alos mendocinos. –Está bien, pero si le va bien a usted le va bien a la provincia. –Hay muchos casos en los que al Gobierno le fue bien y a los mendocinos muy mal. Yo luchopara que nos vaya bien, porque quiero que me recuerden bien. Pero si fuera necesario el sacrificiode que a mí no me vaya tan bien, mientras que a los mendocinos les vaya bien, yo voy a ser feliz. De repente la charla se interrumpe. Desde el enorme ventanal del café, tres mujeres quepasaban por la calle parecen reconocerlo y lo saludan efusivamente. La escena es extraña para undomingo a la mañana en una vacía ciudad de Buenos Aires. –Le salió muy bien el armado de la escena. (Se ríe) –No me puede decir nada, el café lo eligió usted. La respuesta estaba en lo cierto. Pero el episodio le da a Jaque el pie para una reflexión: "A mí no me dieron luna de miel. Y no me quejo". –Pero usted también es responsable de eso. –Esa es su visión. –Hubo muchas cosas en su momento que encendieron luces amarillas. ¿Usted cree que la gente lorespalda? –Yo camino y veo: me dicen que no afloje, que no pare ¿Es toda la gente?, no. Uno no va atener nunca absolutamente a toda la gente. –Uno lo escucha y entusiasma.... (Interrumpe y no deja terminar la pregunta) –Lo invito no a que me escuche, lo invito a queme acompañe para que sienta lo que dicen los mendocinos del interior cuando le están resolviendo unolvido. –Está muy bien eso, pero me da la impresión de que apela a un modelo muy municipalista. Comoque a su gobierno le falta grandeza. –Alguna vez se lo escuché a un gran pensador... (ironiza) Eso es lo que ustedes quieren ver.Ustedes tienen anteojos muy chiquitos y les falta aumento. ¿Para usted no es estratégica laComahue-Cuyo? Si para usted hacer esta obra es ser municipalista, bienvenido sea ser municipalista. –No es una forma de desprecio decir que es municipalista... –Muchos de los ¡graaaandes!, que tuvieron ¡graaandes! pensamientos son los que hicieron menosque un intendente. La forma en que lo escriben es despreciativa. Si alguien cree que sermunicipalista es no tener visión, se equivoca. Yo trabajé en un plan estratégico cuando eraintendente de Malargüe y estoy trabajando hoy por un plan estratégico para Mendoza. –¿Dónde está ese plan estratégico? –Se está elaborando. –Pero hace dos años que se está elaborando... –¡Usted está desinformado y está en un medio de comunicación! Se está elaborando con todoslos mendocinos. ¿Por que no participó? Hay una convocatoria que salió por los medios en los queusted trabaja. Esto quiere decir que lee a medias. Y eso es peligro y tendencioso. El planestratégico nace a partir de algo que se pudo tener el año pasado: la Ley de Ordenamiento y Uso delSuelo. A partir de allí se ha convocado a todos los mendocinos y se está trabajando. El que noquiso participar es porque no se enteró. A mí me preocupa que alguien informado como usted sepregunte dónde está el plan. –¿Cree que la gente lo recordará bien? –Sería hipócrita pretender que todos se acuerden de mí. Pero estoy convencido de que muchascosas que estamos haciendo es como poner los cimientos de una casa. Si mañana no se acuerdan de mí,no me importa en la medida en que sirvió para tener una provincia más equilibrada. Me encantaríaque todo el mundo pudiera ver lo que he hecho. Pero si no lo ven, tengo la conciencia tranquila deque la historia, quizás cuando ya no esté, podrá poner en valor las cosas que hicimos. Sólo no seequivoca el que no hace nada, y yo por naturaleza soy de los que avanzan.



