Denuncia sobre el EPAS: un proyecto en el Senado pide su disolución. Desde el ente regulador retrucaron que hay desconocimiento de las funciones que cumple.

Para controlarse a sí mismo el Estado gasta 20 millones de pesos

Por UNO

Por Paola Alé[email protected]

Cada vez que uno de los 380.000 usuarios de AYSAM abona su factura aporta el 2,67% al sostenimiento del Entre Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), lo que suma más de $8 millones por año. Además, los gobiernos nacional y el de Mendoza aportan parte del presupuesto con el que el ente regulador cuenta anualmente. En el 2014 fue de aproximadamente $20 millones.

El punto es que tal y como lo plantea el senador provincial Alejandro Molero (UCR), desde que la empresa se estatizó en el 2010 el Estado estaría invirtiendo este presupuesto anual en controlarse a sí mismo. Lo que el legislador pide es derogar la ley 6.044, que se sancionó para crear el ente regulador.

Sin embargo, el titular de la entidad, Javier Montoro, contradijo al senador al decir que está dispuesto a debatir la función del EPAS, pero que plantear que se puede disolver es una idea que surge del desconocimiento de la importancia que el ente tiene para el funcionamiento del servicio.

El planteoEn su proyecto de ley acerca de la disolución del EPAS el legislador plantea que la existencia del ente tuvo sentido al sancionarse la ley 6.044, en 1993, cuando la empresa Obras Sanitarias pasó a manos privadas. Dicha ley establece las funciones de regulación, control y poder de policía de los servicios de agua potable y saneamiento que el Estado tercerizaba y la obligación de emitir las normas de calidad del agua para consumo humano.

Sin embargo, desde la creación de AYSAM no existe más un concesionario privado al cual controlar, y los recursos que se gastan en el ente regulador podrían ser utilizados en el mejoramiento de la infraestructura del servicio sanitario. Molero opinó que “los recursos económicos que van a parar al EPAS son cuantiosos y se destinan a un ente regulador que controla al mismo Estado”. La propuesta de Molero es que el EPAS desaparezca y todos los recursos, técnicos, humanos y financieros pasen a formar parte del Ministerio de Infraestructura, que comanda Rolando Baldasso.

►380 mil usuarios tiene Aysam, empresa que estatizó esta gestión de gobierno. De todas formas hay varias cooperativas que brindan servicios de agua y cloacas en el interior.

►10 millones de pesos del preresupuesto con que cuenta el ente, por año, son aportados por la Nación y se destinan a obras de infraestructura.

¿A qué se dedica? La respuesta del EPASQuien contestó desde el EPAS fue el titular del directorio, Javier Montoro. Este explicó que el planteo de la desaparición del EPAS surge del desconocimiento del legislador acerca de las funciones que este organismo cumple.

En primer lugar manifestó que más de 10 millones de pesos del presupuesto del ente son aportados por el Gobierno nacional y se destinan a obras de infraestructura de poblaciones de menos de 50.000 habitantes.

Además, ejerce control sobre 142 cooperativas que otorgan el servicio en el interior de la provincia y también sobre tres municipios que cumplen la misma función (Tupungato, Luján y Maipú). Por otra parte controla, planifica y asesora al Ejecutivo en temas que tienen que ver con el servicio de agua y cloacas.

“Nos dedicamos a controlar las fuentes de producción de agua cruda, tanto superficiales como subterráneas. La calidad del agua en la red, el tratamiento de los líquidos cloacales y cómo se vuelcan, esto no puede hacerlo el ministerio. Siempre fue fallido el control interno”, aseveró el funcionario, quien se puso a disposición de los legisladores si lo que quieren es redefinir el rol del EPAS.