Mendoza es linda en otoño, invierno, primavera y verano. Los paisajes no conocen de estaciones. Son siempre bellos.
Aunque algunos insistan en aquello de que “no es lo mismo el otoño en Mendoza”, esta postal que nos regala la Cordillera de Los Andes, tomada apenas hace unas horas, da cuenta de que no importa el frío o el calor, buenas vistas hay siempre.
¿Acaso a alguno se le ocurre discutirlo?

