En la noche del 24 y madrugada del 25 se realizaron 1500 pruebas para determinar el nivel de alcohol en sangre de los conductores, de éstas sólo 20 dieron positivas y fueron sancionadas.
“No siempre hay que hablar mal de los jóvenes, estas fiestas estamos muy contentos porque se han cuidado y hemos tenido una Navidad muy tranquila”, señaló el secretario de Relaciones con la Comunidad, Alejandro Gil.
Si bien, el funcionario señaló que la particularidad religiosa de esta festividad hace que menos locales bailables abran, convocando a menos jóvenes a la calle, los datos no son despreciables.
Además también subrayó que no se registraron fiestas clandestinas y 27 actas fueron labradas a salones o comercios pero por razones menores.
Sin embargo el funcionario ratificó que para el 31 los controles se intensificarán porque el ánimo de festejo suele ser más efusivo.



