Empuje, visión, conocimiento de idiomas, formación y ganas fueron los condimentos que Valentina Raffaelli supo maridar con exactitud para ser la primera mendocina premiada con esta beca internacional de investigación.

Mendocina premiada en Italia

Por UNO

Por Luciana Morá[email protected]

Empuje, visión, conocimiento de idiomas, formación y ganas fueron los condimentos que Valentina Raffaelli supo maridar con exactitud para ser la primera mendocina premiada con la beca internacional de investigación que ofrece la red global de Grandes Capitales del Vino (Great Wine Capitals Research Grants) por quinto año consecutivo.

“Cada año arman un comité y les ofrecen dos becas de investigación a estudiantes o investigadores jóvenes. Entre los requisitos está hacer la investigación con una de las capitales del vino, y me presenté representando a Mendoza, que forma parte de la GWC”, contó a Diario UNO Raffaelli.

Con 29 años, Raffaelli lleva en su portfolio los títulos de diseñadora gráfica y licenciada en diseño en la Universidad de Mendoza. Estimulada por la idea de vivir una nueva experiencia en el exterior y crecer profesionalmente, aplicó para una beca en el Politécnico de Milán, donde está por completar una maestría. Simultáneamente observó a su alrededor y dio en la tecla.

“Mi interés por participar en la beca internacional de investigación surgió a partir de mi motivación por hacer conocer la provincia de Mendoza y sus cualidades vitivinícolas a nivel mundial (...) Estaba empezando mi tesis de la maestría y, como el tema tiene que ver con lo que pedían para el concurso, pensé en adaptarlo y presentarlo”, afirmó la diseñadora.

El proyecto

El jurado internacional de la GWC que eligió el proyecto de Raffaelli estuvo integrado por profesionales de distintas áreas, oriundos de Nueva Zelanda, Estados Unidos, España, Portugal, Italia, Francia, Alemania y Argentina.

Se presentaron 12 propuestas relacionadas con vino y sustentabilidad, y marketing y enoturismo. El 4 de noviembre, el jurado reunido en Florencia, Italia, premió a dos finalistas: Raffaelli y una italiana llamada Chiara Certomà.

El proyecto de Raffaelli, traducido al español, se titula “El diseño de servicios aplicado a destinos enoturísticos: resaltando la experiencia del cliente/usuario en productos enoturísticos en Mendoza”.

La diseñadora dijo que “el diseño de servicios es una disciplina nueva y un poco complicada de explicar, vinculada al turismo y el marketing. En términos generales, consiste en un sistema de puntos de contacto (touchpoints) que se ‘diseñan’ para resaltar la percepción y experiencia del usuario”. La disciplina se vincula a la relación que el cliente entabla con el proveedor del servicio y se centra en conocer las necesidades del usuario con ayuda del propio cliente.

“El servicio es intangible. Tratamos de centrarnos en los puntos tangibles de eso intangible, que es todo un proceso: desde que la persona recibe al cliente hasta qué pasa después. Se trata de generar un feed back. La web, un producto, un formulario... todos esos son puntos de contacto de una cadena de servicios, en este caso en una bodega”, se explayó la profesional.

Y agregó: “Mi propuesta esta vinculada con las posibilidades y potencialidades que ofrece esta disciplina y su aplicación sobre el turismo del vino (...) Fue una propuesta muy sintética, que está en desarrollo. La idea es ir en febrero a Mendoza para hacer trabajo de campo, trabajar con el usuario, eligiendo ciertas bodegas para hacer contacto con turistas y con los clientes para avanzar a partir de allí”.

Buscar la oportunidad

“Es la primera vez que Mendoza ha salido seleccionada desde que está en la red de Grandes Capitales del Vino. Presentar esta propuesta ha significado presión y compromiso por todo esto, pero fue una experiencia muy buena”, aseguró Raffaelli acerca del reconocimiento que obtuvo profesionalmente este año.

Contó así lo que sintió cuando se enteró de que había ganado la beca: “Mucha felicidad y un fuerte compromiso por representar a nuestra región. Fue un momento de sorpresa que compartí con Carlos, mi novio, que es colombiano. Él me ayudó mucho a plantear la propuesta y ha sido un gran apoyo”.

La beca que ganó la joven diseñadora a partir del premio otorgado por la Great Wine Capitals consiste en dinero para costear su investigación (4.500 euros) y la exposición de su trabajo en noviembre de 2013 en San Francisco, Napa Valley, Estados Unidos.

Raffaelli no tenia ningún contacto en Milán antes de relacionarse con la GWC. Hoy trabaja en una consultora de marketing en la que cursó una pasantía.

Sin ayuda ni colaboración estatal, Raffaelli vive en Italia desde hace dos años.

A pesar de su buena experiencia en el exterior, la licenciada en diseño no descartó volver a Mendoza. “Iré a donde estén las oportunidades de trabajo”, exclamó.

Su última actividad en la provincia fue a comienzos de 2010, cuando formó parte del grupo de Jóvenes Profesionales incorporados por UNO Medios, equipo del que formó parte durante dos meses.