Por Alejandro [email protected]
Los padres de Tomás Trossero (19), muerto el 30 de octubre de 2010 por un automovilista que lo atropelló y lo abandonó lanzándose a la fuga, no pueden terminar de entender por qué la Suprema Corte de Justicia de Mendoza le rebajó la condena de cárcel a Pablo Yáñez (28), quien de recibir una pena de 8 años y 6 meses de cárcel pasó a quedar en libertad con una condena de 3 años en suspenso.
Es por eso que ayer marcharon primero hasta la Legislatura y después al Palacio de Justicia, para repudiar la sentencia de la Corte.
El reclamo unificó además las demandas de aquellos que perdieron a sus seres queridos a manos del delito y de las tragedias viales, quienes terminaron todos juntos con la Comisión Bicameral de Seguridad para exigir soluciones que pongan fin a la impunidad.
En la Legislatura se pudo ver a los padres de Matías Quiroga, de Micaela Tatti, del médico Sebastián Prado, a los familiares de Viudez, padre e hija que murieron cuando un conductor los chocó de frente y a contramano por el Acceso Este.
En el medio del dolor y los reclamos sucedió la situación inédita cuando Osvaldo El Oso Quiroga, padre de Matías, asesinado en el asalto al blindado en el Carrefour de Godoy Cruz, descolgó de la pared, en clara acción de repudio, el cuadro del gobernador Francisco Pérez que está en el Salón de los Cuadros, en la Casa de las Leyes.
La acción de Quiroga fue propia y personal y no involucró al resto de los familiares de víctimas del delito y de la accidentología vial que estaban allí.
“Se puede tomar y matar” Teresa Pal, mamá de Tomás, visiblemente quebrada aún con el cambio de la sentencia, novedad que se supo a principio de la semana, aseveró en las escalinatas del Poder Judicial que “estamos pidiendo a la Suprema Corte que dé la cara, por eso hemos venido aquí. Queremos saber por qué le bajaron la pena a Pablo Yáñez si él había sido condenado con un fallo unánime por los jueces del tribunal que hizo el juicio”.Teresa recalcó: “La Suprema Corte me ha dado a entender con esta decisión que en Mendoza se puede seguir tomando, manejando y matando y total salimos libres. Hay libertad para hacer y matar todo lo que queramos en la calle”.
Una polémica figura legal Pablo Yáñez fue condenado el 18 de diciembre de 2012 por la Tercera Cámara del Crimen a 8 años y 6 meses de cárcel por el delito de homicidio con dolo eventual.
Esta figura penal es muy particular y divide a abogados, fiscales y jueces en cuándo y cómo se debe aplicar.
El dolo eventual castiga una acción negligente en la que quien la ejecuta se imagina o representa psicológicamente que su conducta puede causar un daño grave o la muerte y aun así es indiferente y no la corrige.
El tribunal que condenó a Yáñez consideró que estaba probado que él se había representado ese riesgo desde el momento en que bebió más de la cuenta, antes de regresar en su auto y luego también, cuando hizo una maniobra prohibida para pasar por el carril contrario –la calle era doble mano– al colectivo del que salió Tomás, causando su muerte.
Pero la Sala II de la Suprema Corte, integrada por los jueces Herman Salvini y Carlos Böhm, no estuvo de acuerdo. Aunque aceptaron que conducía ebrio e hizo una maniobra prohibida, concluyeron que no estaba probado que Yáñez se haya representado el riesgo de su conducta, por lo que redujeron la pena a 3 años en suspenso por homicidio culposo.
►La tragediaEl 30 de octubre de 2010 Tomás Trossero (19) fue atropellado y muerto en Luján por Pablo Yáñez (28), quien conducía alcoholizado y traspuso una doble línea amarilla antes de embestirlo.
►Condena El 18 de diciembre de 2012, la Tercera Cámara del Crimen condenó a Yáñez a 8 años y 6 meses de cárcel por homicidio por dolo eventual.
►RebajaEsta semana la Suprema Corte de Justicia cambió la condena a homicidio culposo (por negligencia) y redujo la pena a 3 años de prisión en suspenso, sentencia que puede cumplir en libertad.
En primera persona►"La Corte me ha dado a entender con este fallo que en Mendoza se puede seguir tomando, manejando y matando y seguir libre” (Teresa Pal, madre de Tomás Trossero).
►"Hay que reflotar los encuentros con el Poder Judicial para profundizar medidas que pueden mejorar los problemas de los ciudadanos” (Héctor Quevedo, titular de la Bicameral de Seguridad).

