Por Alejandro Gamero
El gremio y el Gobierno se vovlerán a ver las caras cuando mañana se encuentren en el Arzobispado. El martes, los tribunales regresan al trabajo.
Los Judiciales y el Gobierno retoman el diálogo con la Iglesia como mediadora
Con la vuelta al diálogo, mañana a las 18, entre los judiciales y el Gobierno, bajo la mediación de la Iglesia católica mendocina, los trabajadores de la Justicia volverán sin paros ni medidas de fuerza el martes a la actividad, tras haber cerrado la primera parte del año con 17 días de huelga de gran adhesión que desembocaron en la feria de invierno, la que concluye mañana.
La sede del Arzobispado de Mendoza será el lugar físico que albergará al gremio judicial, a los representantes del Poder Ejecutivo y a los de la Suprema Corte de Justicia, además de la presencia de monseñor José María Arancibia en condición de “amigable componedor”, tal cual es el rol que le tocará en este proceso.
Así, se reabrirá un espacio que se truncó en los primeros días de julio cuando, el Gobierno se retiró de la paritaria con un portazo y dio por decreto el aumento salarial que el gremio rechazaba a fuerza de paro.
Por eso lo que vaya a resultar de esta reapertura del diálogo a partir de mañana es una incógnita.
El titular del gremio judicial, Carlos Ordóñez, anticipó que “nosotros vamos a ir a discutir salarios”.
En contraposición, el representante del Gobierno, Rubén Boris, afirmó que “el tema salarial ya está cerrado. Vamos con la expectativa de recomponer el ámbito paritario que se ha perdido”.
Sin paro y con calma
Como la reapertura del diálogo bendecido por la Iglesia demanda de hecho buena voluntad entre las partes, las medidas de fuerza que se aplicaron hasta que llegó la feria judicial serán pospuestas.
Esta decisión, no obstante, tiene que ser convalidada con los votos de la asamblea de trabajadores judiciales, la que se reunirá el martes a la mañana en el Palacio de Justicia.
Aunque no es oficial, corre una versión muy fuerte de que el líder gremial Carlos Ordóñez mocionaría deponer las medida de fuerza mientras esté abierto este espacio.
Ordóñez se negó a confirmarle a Diario UNO que va a mocionar ante sus trabajadores, pero de su postura deslizó un adelanto: “Mi interés es que mientras dure este proceso, se dé con la mayor armonía posible”.
La Iglesia, muy animada
La Iglesia católica llega muy confiada en sus expectativas a ofrecerse como mediadora, contando sobre sus espaldas con dos intervenciones exitosas en años anteriores en las paritarias salariales de la salud.
Por eso, el vocero del Arzobispado, padre Marcelo De Benedictis, afirmó que “lo que nos anima a media es poner en práctica esta figura para fomentar el diálogo, y quiera Dios que se encuentre una brecha para que se destrabe esta situación”.
Ante la consulta de qué se podía esperar cuando el Gobierno anticipó que no discutirá sueldos, el sacerdote respondió: “Lo que es positivo es que el gremio, el Gobierno y la Corte hayan aceptado sentarse”, y resaltó que “aquí no estarán en juego los intereses de ellos, sino los de los mendocinos que están necesitando del servicio de Justicia”.