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El Municipio de Guaymallén entregó a once carreteleros una nueva herramienta de trabajo con el fin de que sigan trabajando en mejores condiciones ambientales.

Los ahora excarreteleros de Guaymallén recibieron sus motocarga

Por Patricia Losadalosada.patricia@diariouno.net.ar

Un grupo de once carreteleros que durante años recorrieron las calles de Guaymallén con su viejo carro tirado por un caballo se subieron ayer a las flamantes motocargas Guerrero 200 que les entregó el Municipio para que sigan trabajando en mejores condiciones. La inversión para la puesta en marcha de este plan piloto que planea incorporar 19 trabajadores más fue de alrededor de $200 mil. El acto de entrega se hizo en el parque Unimev. Allí estaban las numerosas familias de los ahora llamados promotores ambientales, que acompañaron con aplausos esta iniciativa que tiene como objetivos evitar el maltrato de animales, regular el trabajo informal, mejorar las condiciones de trabajo y proteger el medio ambiente.

Para acceder a esta nueva herramienta de trabajo, los hombres recibieron durante dos meses una capacitación que incluyó educación vial, manipulación de residuos, higiene y seguridad y hasta alfabetización.

De ahora en más harán una recolección diferenciada de residuos orgánicos y reciclables en las viviendas comprendidas entre Azcuénaga, Gutiérrez, Estrada y Lateral del Acceso Este, en el distrito Villa Nueva.

Para que esto se cumpla también se involucró a los vecinos, para que separen la basura y la coloquen, en forma diferenciada, en las bolsas especiales que les entregó la Municipalidad. El resto de los residuos no reciclables serán retirados por el servicio de recolección domiciliaria. Hay que destacar que los ex carreteleros continuarán vendiendo los elementos que recolecten en los mismos lugares que siempre lo hicieron.

Uno de los pilares de Guaymallén Ecológico es la inclusión social y laboral de los recuperadores. “El carretelero es discriminado todo el tiempo. Y a uno mismo a veces le da vergüenza recoger basura. Antes si había personas cerca de la basura, pasaba de largo y volvía a pasar cuando ya no estaban”, comentó Carlos Carrasco (45).

Junto con el resto de los recuperadores, Carrasco formó parte de la mesa de trabajo en la que autoridades municipales dieron forma al programa. “Aunque no tengo estudios, allí levanté la mano, opiné como uno más y fui escuchado”, detalló.

El proyecto se inició con un censo de carreteleros de la zona urbana, realizado por la Municipalidad, con el que se constató unos 30 en Guaymallén, provenientes de diferentes asentamientos: Castro, Belgrano, Finca Badano, barrio Lihué, Estación Buena Nueva, calle Capilla de Nieve. Luego se invitó a los carreteleros a participar en el proyecto y sólo hubo 11 interesados, los que ayer recibieron uniforme, carnet de identificación y la flamante motoneta.

Los caballosEl vínculo entre un carretelero y su caballo es especial: cada uno conoce al otro a la perfección. De allí que el Municipio haya puesto especial énfasis en el destino de los animales. “Serán ubicados en establos en donde trabajarán junto con chicos que necesiten equinoterapia”, explicaron desde la Comuna.

Precisamente esa relación que se genera entre el animal y la persona que lo cuida para utilizarlo como compañero de tarea es a veces tan fuerte que muchos de los carreteleros se niegan a entregarlo. En estos casos el Municipio le colocará al animal un microchip para evitar que circule en la vía pública. Es decir que hará un seguimiento a través de la aplicación de una novedosa tecnología para estos casos en Mendoza.

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Prueba. Parte del grupo de hombres que recibieron ayer una moto para levantar residuos reciclables.
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“Vamos a ver cómo funciona, es una linda propuesta. Yo trabajo con mi caballo desde los 13 años. Esperemos que esto ande bien” (Carlos Solís, 36 años).
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“Está buena la iniciativa, es un descanso para los riñones y para el físico en general. Por día, vendiendo chatarra, plásticos y cartón que recolecto, saco unos $200”. (Alexis Zenón, 22 años).
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“Vivo en Estación Buena Nueva, tengo cuatro hijos y siempre trabajé con la carretela. Tengo un caballo también y para nosotros es un sueño poder tener esta moto para trabajar”. (Cristian Moreno, 36 años).
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Flamantes. Las motocargas lucieron brillantes en el barrio Unimev.

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