Para atender los casos de ataques a las mujeres las comisarías afectan la mitad del personal y del presupuesto. La fuerza debe velar porque se cumplan las disposiciones judiciales, como las prohibiciones de acercamiento

La violencia de género ocupa el 50% de los recursos policiales

Por UNO

La mitad del personal y los recursos de las comisarías de Mendoza está destinada a atender necesidades derivadas de los casos de violencia de género y el otro 50% se debe dividir en resolver las actividades administrativas y de prevención.No hay números oficiales. Desde el Poder Judicial dicen que ese detalle debe tenerlo el Ministerio de Seguridad y desde allí sostienen lo contrario. Pero la confirmación es simple y se obtiene en la calle, puntualmente en las comisarías, en donde los jefes de estas unidades no sólo reconocen que la mitad de los recursos están destinados a atender los casos de violencia de género sino que, también, esto los obliga a reducir las tareas de prevención.La policía, como brazo auxiliar de la Justicia, cumple varias funciones en estos casos.Una es hacer cumplir la prohibición de acercamiento. Otra es hacer cumplir la exclusión del hogar. Además se encarga de notificar, en mano y en persona, sobre las prohibiciones que recaen sobre el denunciado y/o procesado."En algún caso la custodia acompaña permanentemente a la mujer denunciante y en otros la consigna es sólo en el domicilio. Además se debe cumplir con la tarea de notificaciones, que no es simple de realizar, ya que el hombre que fue excluido del hogar muchas veces no tiene un domicilio nuevo bien establecido y es muy complejo encontrarlo", se quejaba esta semana uno de los comisarios consultados y que, palabras más o menos, resumía la problemática de todas las comisarías de la provincia. Las pulserasLa tecnología llegó a comienzos de febrero para tratar de evitar que se afecta a tanto personal, pero todavía es escasa. Las pulseras de georreferenciamiento y de radiofrecuencia son muy pocas comparadas con la cantidad de denuncias y expedientes."Funcionan muy bien. Las pulseras de geolocalización son realmente excelentes y permiten establecer permanentemente que quien tiene la prohibición de acercamiento jamás esté más cerca de lo que corresponde, sea en el área que sea. El problema es que son muy pocas y los casos son muchos", dijeron desde el Ministerio Público Fiscal. "Estos dispositivos de geolocalización están pensados para mejorar el control de las medidas cautelares. Una herramienta más para hacer más efectivos la persecución y la sanción de este delito que se da en los contextos de las relaciones interpersonales", dijo en febrero pasado la subsecretaria de Acceso a la Justicia del Gobierno nacional, Fernanda Rodríguez, cuando se entregaron 20 pulseras a Mendoza y la transformaron en la primera provincia argentina en utilizarlas.Los fueros que intervienenPrimero los juzgados de familia y después la Justicia penal, desde febrero especialmente las cuatro Fiscalías de Violencia de Género son las que dictan y ordenan la exclusión del hogar, prohibición de acercamiento, notificaciones y aprehensiones, medidas que requieren de alguna manera la intervención policial.Cuando se creó en febrero la Unidad Fiscal de Violencia de Género, había 280 personas detenidas por causas relacionadas con esto. La mayoría estaba allí por haber violado algunas de las prohibiciones.En promedio, desde esa fecha hasta ahora cada una de las cuatro fiscalías ha ordenado detener a 50 personas por no cumplir con las órdenes dispuestas.En esa unidad remarcan que el mayor logro en estos meses ha sido acelerar al máximo los tiempos de los procesos y que, en promedio, desde la denuncia hasta la sentencia sólo pasan tres meses.Cierto es que la mayoría de estas sentencias han sido de cumplimiento condicional, ya que las personas juzgadas no han tenido antecedentes y la escala penal de los delitos investigados ha contemplado la ejecución condicional.

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