Con distintos convenios, abarcan desde la formación básica hasta la especialización terciaria.

La terminalidad educativa, el objetivo principal en varias comunas de Mendoza

Por UNO

Por Carina Luz Pé[email protected]

Un porcentaje importante de empleados municipales no ha terminado su educación obligatoria. Algunos porque no completaron la secundaria por la falta de un tramo de ese período formativo, otros porque ni siquiera hicieron la primaria. En este contexto, las comunas del Gran Mendoza tienen implementados programas para impulsar a sus trabajadores a cumplir con este objetivo, por supuesto, con mayor o menor grado de desarrollo.En Guaymallén, este mes empezó a funcionar un CENS en el sexto piso del edificio comunal para que 600 personas –alrededor del 20% de la planta de trabajadores– tengan la oportunidad de concluir el secundario y/o la primaria, con un sistema semipresencial.

“Es voluntario y gratuito”, aclaró el director de Educación Jorge Sandes. Y explicó que “esto es más un acompañamiento para reconocer un derecho que una obligación laboral”.

Además de la terminalidad básica, existe un convenio con el Instituto Superior de Tecnología y Ciencias (INSTEC) para seguir la tecnicatura en Administración Pública.

En Las Heras hace 10 años la terminalidad educativa está integrada a una política de fortalecimiento institucional, que capacita en la actividad laboral específica de los municipales, pero también invita a asistir al colegio. Las clases son dictadas en horario de trabajo, de 9.30 a 12. 30 los martes y jueves, también bajo el formato semipresencial. En este caso, de una planta permanente de 2.200 empleados, sólo 680 poseen estudios secundarios o de nivel superior.

En Luján el 80% de sus empleados no tienen la educación básica, según datos de la Dirección de Educación que encabeza el profesor Alfredo Tagliabue. “La idea es implementar una formación que dure dos años, para hacer un bachillerato. Para que se sumen al programas que es voluntario, la comuna ofrece una bonificación”. Si bien aún no están funcionando formalmente, la idea es que alrededor de 700 trabajadores se integren al plan Fines.

Desde Maipú, también utilizan la misma alternativa, coordinar con el plan Fines para que todos los empleados sin los estudios secundarios, accedan al título. Desde Educación de esa comuna, su titular Natalia Molina explicó que están censados los empleados que no tienen la formación básica, un 17% sobre el total de la planta, pero en lugar de tener un CENS de gestión municipal, directamente coordinan con los centros de educación para adultos de la Dirección General de Escuela.

Capital no tiene un plan específico para sus trabajadores, pero incluye a todos los que deseen en los programas de alfabetización, terminalidad educativa y apoyo escolar que implementan para los vecinos en general.Godoy Cruz gestionó el año pasado ante la DGE el pedido de un aula satélite de un CENS del barrio La Estanzuela, pero aún no han arribado a una acuerdo.

En un comunicado, la comuna encabezada por Alfredo Cornejo, indicó que “sería importante contar con las mismas oportunidades que Guaymallén, puesto que el personal ha demostrado gran interés en capacitarse y el deseo de finalizar sus estudios. Sin embargo, y, ante la falta de respuestas de parte de la provincia, se ha trabajado en forma personalizada y en colaboración con CENS del departamento alentando al personal a terminar sus estudios secundarios, lo que ha incentivado las ganas de retomarlos en más de 30 casos concretos”.

En esta comuna más de 20 empleados han egresado de las carreras terciarias y de grado del INSTEC. En este sentido, además, para seguir alentando al personal, se han firmado diferentes convenios con institutos y universidades. En 2013 se sumaron, a la Universidad de Congreso que tiene convenio desde 2010; la Universidad Champagnat, y la Fundación Universitas, y “estamos firmando convenios de colaboración con la Universidad Católica”, explicaron en un comunicado.