Por Catherina Gibilarocgibilaro @diariouno.net.ar
La Sala Primera de la Suprema Corte de Justicia condenó a la Dirección General de Escuelas a indemnizar a la familia de un alumno con $35.750 más intereses por un hecho ocurrido en una escuela de Las Heras en el año 2005. Es el caso en el que el pequeño se tragó un silbato.
Firman la resolución los ministros Omar Palermo, Jorge Nanclares y Alejandro Pérez Hualde.
El suceso por el cual llegaron a esta decisión ocurrió el 21 de abril del 2005 cuando un alumno de apenas 6 años intentaba soplar un silbato que simulaba ser un gato y accidentalmente quedó atorado en su laringe.
Sucedió en el patio de la escuela Manuel Corominola, de Las Heras durante el tercer recreo y fue advertido por otro alumno de cuarto grado, que avisó a la maestra del niño.
De inmediato las docentes le practicaron primeros auxilios pero el chiquito no reaccionaba, por lo que fue trasladado a la IV Brigada Aérea-dada por la cercanía y porque allí había un médico, pero este no logró que expulsara el objeto. Frente a la gravedad de la situación, decidieron trasladar al nene al hospital Humberto Notti, donde tuvo que ser sometido a una intervención quirúrgica y gracias a ello se le pudo extirpar el silbato.
El niño había ingresado con un grave cuadro clínico ya que estaba inconsciente y con paro cardiorrespiratorio debido a la asfixia, razón por la cual los médicos de guardia le realizaron maniobras de resucitación.
El padecimiento del pequeño no se limitó a la operación propiamente dicha sino que el día 22, o sea uno después de la intervención, tuvo que ser llevado otra vez a la sala de cirugía y de allí a la de terapia intensiva y con respirador artificial porque contrajo una infección y tuvo otro paro cardiorrespiratorio.
Recién el 30 de mayo de 2005 fue dado de alta y un año después la familia inició las acciones legales contra la Dirección General de Escuela. La condena de la Corte les dio la razón, fijando una indemnización de $35.750.
El menor tiene en la actualidad 15 años y a raíz del episodio sufrido tuvo que recibir tratamiento psicológico.


