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El administrador dijo que lo decidieron así en el caso de Montenegro al enterarse de las acusaciones de dos enfermeras. Ayer, el ejecutivo se reunió con una de las víctimas y su abogado para llegar a un acuerdo por su situación laboral.

La clínica licenció al médico denunciado por dos abusos

Por Rosana Villegasvillegas.rosana@diariouno.net.ar

Ayer, horas después de que Diario UNO publicara en exclusiva el caso del médico imputado por abuso sexual, tras ser denunciado por dos enfermeras que trabajaban con él en la Clínica Aconcagua de Ciudad, el administrador de esa firma se reunió con una de las denunciantes para tratar de regularizar su situación laboral, ya que después de que hiciera la denuncia la mujer dejó de cobrar su sueldo. “Nosotros no tenemos nada que ver con la denuncia penal”, aseguró el administrador.

Erika Herrera (29) trabajó en la clínica desde fines de 2012 y, de hecho, al momento de la denuncia ya estaba nombrada como empleada de planta de la empresa. Sin embargo, entre los empleados era considerada “una enfermera nueva, que solía trabajar en el turno tarde”.

El 25 de enero ella denunció en la Oficina Fiscal Nº1 el episodio ocurrido el 25 de enero de este año, en donde aseguró que el doctor Ernesto Sebastián Montenegro intentó violarla: “Ese día me llamó al quirófano y yo fui pensando que íbamos a buscar algo para el paciente, y obedecí la orden porque él era el director de médicos. Pero entramos, cerró la puerta y se me tiró encima, queriéndome besar a la fuerza, mientras me manoseaba, me tocaba los pechos y me decía obscenidades. Lo empujé y le grité ¿Qué estás haciendo?, y él me contestó ¿Qué? ¿No te gusta?, se desprendió el pantalón y volvió a tirarse encima mío. Yo lo saqué como pude y salí corriendo a terapia”, dijo, y de su relato quedó constancia en el expediente 19207/14.

Por esta denuncia, y otra de una segunda enfermera que en principio se presentó como testigo de Herrera y ante el fiscal se quebró y contó que ella también había sido atacada por el galeno, dando sustento a una segunda denuncia, es que la fiscal del caso, Cecilia Bignert, decidió imputar a Montenegro por “abuso sexual simple en dos hechos”.

No cobra desde mayoDespués de la denuncia penal, Erika Herrera decidió constituirse como querellante en la causa, y representada por los abogados Carolina Jacky y Federico Descole denunció que la Clínica Aconcagua había dejado de pagarle los sueldos. “A lo que tuve que vivir se sumó que dejaron de pagarme el sueldo. El último que cobré fue en mayo. Encima, cuando fui a la ANSES a pedir un beneficio porque estoy embarazada me dijeron que no podían dármelo porque aparecía como empleada de la clínica”, aseguró la mujer, que a raíz de lo que le pasó continúa en tratamiento psicológico y está embarazada de 6 meses.

Jacky fue más allá y denunció coacción, “porque en un momento desde la empresa le hicieron entender que era mejor no denunciar lo que había ocurrido, porque Montenegro era un médico reconocido”, aseguró, y destacó la responsabilidad de la clínica en estos hechos: “La clínica es responsable por los daños y perjuicios que ocurren en ella por parte de sus dependientes, y el doctor Montenegro es uno de ellos. Eso se refleja en el artículo 1.113 del Código Civil. Además, estando en conocimiento de lo ocurrido no tuvo una conducta proactiva para con la víctima, sino que la tuvieron para con el victimario, eso se configura en la Ley 26.485 (de violencia contra las mujeres) como un tipo de violencia de género en los lugares de trabajo”, especificó la letrada.

La versión de la clínicaMauricio López, administrador de la Clínica Aconcagua, recibió a Diario UNO en su oficina y admitió: “Cuando tomamos conocimiento de esto, porque nos informaron desde el sindicato, les dimos intervención a nuestros abogados, y como no teníamos antecedentes ni ninguna queja contra el doctor Montenegro se decidió en conjunto con él que se tomara una licencia, para que el proceso que le están haciendo lo enfrentara fuera de la clínica. Desde entonces él no regresó. No es que haya renunciado, porque él acá facturaba como lo hacen otros médicos”, confirmó López, quien aseguró que el cirujano denunciado trabajaba en esa empresa desde el 2006 como director médico.

Ayer pasadas las 18, López se reunió con Erika Herrera y su abogado Descole para hablar de la situación laboral de una de las enfermeras que motivó la denuncia (la otra, según López, dejó de ir a la clínica, ante lo cual ellos le enviaron un telegrama para que se presentara o se diera por despedida, y nunca regresó), a quien no le abonan sus sueldos desde mayo.

“La reunión fue muy breve, nos dijo que mañana (por hoy) nos iba a llamar el abogado de la clínica Sergio Barochovich para ponernos de acuerdo con el tema sueldos, pero no nos adelantó nada sobre qué tipo de acuerdo pretenden”, confió Descole.

Al ser consultado por este tema salarial en particular, López intentó despegar esa falta de pago de la denuncia penal. “Hoy ella vino por un tema laboral, porque legalmente hay procesos que determinan ciertos tiempos para tomarse licencia psiquiátrica, pero eso no tiene nada que ver con esto. El proceso legal que tiene el doctor con ella es sólo entre ellos, la clínica no tiene nada que ver, no es que yo no le pague porque esté apañando nada”, sintetizó el administrador de la Clínica Aconcagua, quien dijo desconocer porqué dejaron de pagarle el sueldo, “porque eso lo maneja el equipo jurídico”.

Ayer Diario UNO contactó al médico Ernesto Sebastián Montenegro, quien prefirió no hablar con la prensa hasta tanto no preste declaración indagatoria en la causa en la que se lo imputa de abuso sexual simple en dos hechos.

En la miraEl médico será citado otra vez para prestar declaración indagatoria por orden de la fiscal. Es muy probable que, haciendo uso del derecho constitucional vigente, se abstenga de declarar para que su abogado, Martín Ríos, vea la causa y pueda armar la defensa técnica.

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