Su nuevo dueño busca que funcione un espacio cultural. El emblemático almacén consultino cerrado hace varios años mantiene los estantes llenos de reliquias. Galería de fotos.

La Bomba de Chalub reabrió y revolucionó a los sancarlinos

Por UNO

Por Alejandra [email protected]

Mientras Omar Bernáldez levantaba por primera las pesadas cortinas metálicas de ese antiguo edificio y dejaba que el sol entrara para iluminar los estantes aún repletos de botellas, frascos o cajas de galletas detrás de un largo mostrador, un hombre desconocido entró sólo para abrazarlo y marcharse, sin decirle nada. Esa es una de las anécdotas que este piloto oriundo de Buenos Aires trajo a la conversación, al ser entrevistado por UNO, como el primer indicio que tuvo de que haber comprado la “Bomba de Chalub” no sólo iba a ser especial en su vida, sino en la de todos los sancarlinos.

Su objetivo ahora es restaurar este viejo almacén buscando que se mantenga fiel al original y conservando sus antigüedades para convertirlo en un lugar de esparcimiento, de intercambio artístico y de fomento de la cultura de esta localidad del Valle de Uco.

“Apenas entré lo primero que le dije a la dueña era que no sacara nada, que yo se lo iba a comprar porque algo me decía que tenía que hacerlo. Le dije: señora ¿acepta usted venderme? y le pedí que me preguntara si yo aceptaba comprarlo. Después de decirle que sí nos fundimos en un abrazo”, relató detalladamente el nuevo dueño de esta esquina ubicada entre la ruta 40 vieja y la calle San Martín, en el paraje de La Consulta conocido como La Cañada. Allí funcionó hace varias décadas la bomba de don Benito Chalub y el almacén más emblemático del pueblo, que estuvo abierto hasta hace poco más de diez años.

Luego de un violento asalto sufrido por sus dueños, el histórico edificio cerró sus puertas y quedó a la venta con gran parte de la mercadería adentro, entre la que se encontraban viejas reliquias como vainillas en rama de 1971 o las botellas originales de Terma, hasta discos de pasta y revistas antiguas. Eso llevó a que las últimas semanas de agosto el pueblo se revolucionara al ver que alguien había reabierto sus ventanas y que el nuevo dueño, según rumoreaban, invitaba a pasar a quien quisiera para volver a recorrerlo.

“Nunca pensé que iba a ocasionar esto. Apenas entré visualicé a mucha gente atendiendo y siendo atendida, pero sin que dejara de ser “ese” lugar que parece ha sido tan especial para los consultinos”, comentó Bernáldez (60), quien adquirió el terreno teniendo como principal objetivo radicarse en Mendoza. Para eso buscaba una casa y una parcela de tierra donde cultivar azafranes.

Sin embargo, la mística que encontró en la Bomba de Chalub lo llevó a decidir, inmediatamente después conocerla, que reacondicionaría sólo la vivienda lindante como su hogar y que ese viejo almacén iba a convertirse en un espacio cultural, abierto a la comunidad.

“Quiero que sea un lugar de encuentro. Para sentarse, hablar, para estar sin internet ni wifi, que sea un espacio de arte y de transmisión generacional de cultura, que siga siendo como un ícono”, describió este porteño que ya afirma sentirse de La Consulta, a pesar de no haber nacido allí. “Estoy feliz de lo que estoy viviendo”, agregó entusiasmado, además de adelantar que está trabajando arduamente para poder abrirlo a fines de octubre.

Repercusiones“Qué alegría ver las puertas de la historia abiertas al presente”, escribió Daniel en el cuaderno que Omar dispuso para que él en las instalaciones de esta esquina de Chalub, y cualquiera, pueda dejar su recuerdo o anécdota escrita, mientras él se dedica por ahora a limpiar y reacondicionar al lugar. Ese fue uno de los más de 50 mensajes que en pocos días han registrado los sancarlinos curiosos que fueron acercándose al almacén para conocer qué iba a ocurrir con él a partir de ahora.

Bernáldez, quien se enamoró de la postal cordillerana típica del Valle de Uco a fines de 2013, manifestó también que quiere que allí se cuente la historia de los Chalub. Con ayuda de Marcela, la viuda del primer propietario, están consiguiendo las bombas de combustible originarias que allí funcionaban y que se colocarán como símbolo en las inmediaciones del salón.

“Un sinfín de sensaciones vibran en el corazón de los que hoy podemos sentirnos identificados con lo que podemos recordar de nuestra infancia y de nuestros padres”, describió Claudia, dueña del hotel de campo La Gertrudis. Ella fue quien lo motivó para que comprara este lugar, lo que finalmente ocurrió el primero de agosto. Fecha que ya quedó registrada para la comunidad como el día en el que reabrió sus puertas la Bomba de Chalub.

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El frente de una de las esquinas con más historia en la Mendoza profunda.
El frente de una de las esquinas con más historia en la Mendoza profunda.
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Algunas reliquias como estas.
Algunas reliquias como estas.
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Contraluz del interior del mítico almacén consultino.
Contraluz del interior del mítico almacén consultino.
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La última oferta antes del cierre: la caja de ravioles $1,85.
La última oferta antes del cierre: la caja de ravioles $1,85.
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Las estanterías son parte de la belleza del lugar.
Las estanterías son parte de la belleza del lugar.
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Algunas reliquias.
Algunas reliquias.
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Omar Bernáldez acompañado de vecinos y curiosos compartiendo anécdotas del lugar.
Omar Bernáldez acompañado de vecinos y curiosos compartiendo anécdotas del lugar.