Por Alejandro Gameroagamero@diariouno.net.ar
La magistrada de Familia de Tunuyán, suspendida por irregularidades en un proceso de adopción, dimitió adelantando su jubilación por razones de salud. Sólo falta que Pérez acepte el retiro.
Juezas del Valle de Uco: renunció Susana Barrigón y de este modo puede evitar el Jury
Se venía rumoreando desde hace un mes que no llegarían a juicio las tres juezas de Familia del Valle de Uco, suspendidas por el Jury de Enjuiciamiento por presuntas irregularidades en un proceso de adopción de una menor de 4 años. La versión indicaba que una de ellas alcanzaría antes los beneficios de la jubilación, lo que le iba a permitir retirarse sin tener que pasar por el banquillo de los acusados.
Eso, siempre y cuando el juicio no se realizara antes de marzo de 2013, fecha en que la podía iniciar los trámites.
La única jueza que tenía esa chance es quien ante la mirada del Jury estaría más comprometida: se trata de Susana Barrigón.
Sin embargo, Barrigón no esperó hasta marzo y sorprendió la semana pasada motorizando su renuncia al cargo, dimisión que aún necesita que sea aceptada por el gobernador Francisco Pérez.
El argumento de la dimisión se basó en razones de salud, acreditando en un informe médico que debe jubilarse anticipadamente porque padece una incapacidad de 75% que le impide seguir en el cargo de jueza.
Así Barrigón evitaría el Jury porque si deja su cargo de magistrada, la destitución ya no es necesaria.
Además, fundamentaría su salida con un motivo justificado científicamente, lo que haría más difícil al gobernador evaluar un rechazo.
Lo único que falta para que la magistrada de la Justicia de Familia de Tunuyán concrete su retiro es el sí del mandatario. No obstante, si este rechaza el pedido, la jueza deberá esperar el juicio y jugar su suerte allí.
Según los informes médicos, Susana Barrigón sufre un cuadro cardíaco que pone en riesgo su salud ante situaciones límites.
Cuando hace algunas semanas Diario UNO le ofreció a la magistrada una entrevista para escuchar su versión, ella a través de sus intermediarios la rechazó, respondiendo que su médico personal no quería que su cuadro cardíaco se viera sometido a las presiones de tener que hacer declaraciones públicas.
Con la renuncia de Barrigón, aunque hay que esperar si Pérez acepta, sólo quedarían en el camino hacia el Jury las juezas María Lizán y Adriana Rodríguez.
Ambas, en diálogo con Diario UNO, ratificaron su inocencia, negaron rotundamente la existencia de “un comercio de menores”, defendieron su intervención en el proceso de adopción por el que se las cuestiona y apuntaron a la jueza Barrigón como quien había tenido una conducta desprolija que las había arrastrado a ellas a la suspensión.
Los cuestionamientos
La magistrada renunciante está cuestionada por haber llevado a mediados de 2010 a una pareja que estaba en la lista de adopción a visitar a una menor de 4 años al hogar donde la niña estaba alojada desde hacía un año, quien luego sería entregada a ese matrimonio.Según testimonios que recabó la Justicia, la jueza habría sacado fotografías de la chiquita con una cámara que los propios adoptantes habrían aportado.
Desde el entorno de la jueza Susana Barrigón, admiten que ella estaba con esa pareja de adoptantes visitando los hogares de niños para llevarles ropa.
Cuando llegaron al hogar en que la pequeña estaba internada, la jueza detectó que dormían de a dos niños por cuna, lo que la motivó para pedir una cámara y tomar fotografías para denunciar una situación de hacinamiento.
Una semana después de la visita, mientras la jueza Lizán –quien tenía el trámite de adopción de la pequeña– estaba de licencia, se le dio intervención a Adriana Rodríguez, jueza de Familia de Tupungato.
Rodríguez fue informada por la secretaria del juzgado de Lizán de que la chiquita de 4 años pasaba por un cuadro depresivo severo y se tornaba urgente iniciar el proceso de vinculación con alguna pareja de adoptantes, tal cual lo aconsejaba y certificaba la DINAF.
A Rodríguez le informarían que una pareja (justo la que había visitado a la menor con la jueza Barrigón) estaba disponible para iniciar el proceso. Rodríguez dijo a Diario UNO que cuando tomó la decisión no sabía nada de aquella visita.
Comprobó que los adoptantes cumplían los requisitos e inició el proceso de vinculación de la adopción. Al lunes siguiente se enteraría junto con la jueza Lizán y por la DINAF de la visita a la menor, hecha por esa pareja con Barrigón, y de las fotografías tomadas.
La jueza Lizán, de vuelta de su licencia, ordenó la devolución de la menor, pero la niña en tres días se había encariñado tanto con los adoptantes que no hubo forma de separarla. La adopción se concretó finalmente a fines del año pasado.
La novedad de la visita de Barrigón llegó a oídos de la madre biológica, quien hizo una denuncia penal contra las tres magistradas que derivó en la situación que hoy están viviendo.