Por Catherina [email protected]
Un simple accidente vial, en el cual se vio involucrado un efectivo policial, creó un pandemonium en el barrio Santa Ana de Guaymallén, ya que de repente, y de todos lados, aparecieron moviles policiales y motos de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR), alcanzando un total de unos 50 efectivos o más. Esto provocó la protesta de muchos vecinos, que insultaron a los efectivos con fuertes críticas por su accionar.
“Cuando los llamamos para un robo no vienen y por esto aparecen como 100”. A este reclamo de un joven se sumó el de la mayoría de la gente que llegó a la esquina de Tirasso y Martínez de Rosas de ese barrio. Por Tirasso al norte iba el auxiliar Diego López, de UMAR, y cuando quiso girar a su izquierda fue embestido por una camioneta Ford F100 guiada por una persona mayor. Allí hay semáforo y el policía no hubiera podido girar.
La moto impactó duramente contra la camioneta, que afortunadamente iba despacio. No obstante, el uniformado sufrió politraumatismos. Apenas se conoció la novedad por la frecuencia policial, llegaron allí más de 50 efectivos, que abandonaron sus puestos de trabajo para solidarizarse con su compañero.
Hubo un episodio que demuestra en qué situación estaban los efectivos: uno se acercó a un jefe policial para pedirle permiso “para seguir los patrullajes”.


