El ex gobernador promocionó la reforma de la Constitución durante su mandato. El PJ ahora pretende cambios en la Carta Magna y fijar una fecha distinta para las legislativas de 2013. El presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, se opone e Iglesias le pi

Iglesias invitó a Cornejo a reflexionar sobre la reforma y desdoblamiento de elecciones propuestos por el Gobierno

Por UNO

La reforma de la Constitución impulsada por el Gobierno más la idea de fijar una fecha distinta al resto de las provincias para las legislativas de 2013, generan una fuerte crisis en el seno del radicalismo.

Esto llevó al ex gobernador Roberto Iglesias a pedirle al presidente del partido, Alfredo Cornejo, que reflexione sobre sus posturas de rechazo.

Iglesias lo hizo a través de un texto, citado a continuación:

El reciente anuncio del gobierno en el cual dice estar evaluando distintas fechas para llamar a elecciones, más que enojarnos, debe convocarnos a reflexionar. Y eso es lo que pretendo con esta nota.

Era obvio que la negativa de nuestro Partido a debatir la reforma iba a provocar este tipo de reacciones en el Gobierno. Que por otra parte es legal, porque, como todos sabemos, no sólo es atribución del Gobernador fijar la fecha de las elecciones, sino que, además, es su obligación.

Si hay algo que repudiamos de este gobierno es su incapacidad de diálogo, su intolerancia y su forma de hacer política a través de la imposición. Y no hemos encontrado otra actitud mejor que responderle de la misma manera.

La esencia de la política es disenso, diálogo y búsqueda de consensos. Esto es lo que tendríamos que haber hecho. Que, por otra parte, era lo que en un primer momento habíamos acordado. Esto es, sentarnos a dialogar con el oficialismo la reforma constitucional, política y electoral. Y de cara a la gente.

La incomprensible actitud de nuestro Partido, intolerante, confrontativa e irracional, nos está llevando a los mendocinos a un callejón sin salida. Estamos contestando al kirchnerismo con la misma moneda; con aquello que, no sólo nosotros le criticamos, sino la sociedad misma le reclama, como quedó demostrado el 8 de noviembre. No vamos a llegar a ningún lado respondiendo golpe por golpe, falta de diálogo con más falta de diálogo, imposición con más imposición. Hoy, gracias a esta actitud, los mendocinos nos hemos quedado, no sólo sin reforma constitucional y sin la tan temida (por algunos) relección del Gobernador, sino que tampoco tenemos fecha fija por ley de elecciones, boleta única, primarias abiertas, financiamiento político, etc. Más de lo mismo. Nada cambia. Y todo por culpa nuestra, el supuesto partido progresista, reformista y garante de la calidad institucional. Todo tirado por la borda.

Los errores que comete este Gobierno, y las diferencias que tenemos con él, no deben limitar nuestra visión estratégica. Muy por el contrario, debemos cumplir el rol que nos corresponde para que, con seriedad, podamos cambiar el rumbo –desde nuestro punto de vista equivocado- y transformarnos en la alternativa que la sociedad mendocina espera.

Es por eso que lo invito a que reflexionemos, a que recapacitemos. Todavía estamos a tiempo. No sea que repitamos errores recientes; que por escuchar alguna voz caprichosa y de escasa capacidad estratégica, terminemos, nuevamente, perdiendo los radicales, los mendocinos, los argentinos y solamente alguno termine ganando.

Es momento de poner lo mejor de cada uno de nosotros y de reconstruir una mesa de diálogo partidaria que nos contenga a todos y que nos conduzca a tomar las mejores decisiones. Mendoza se lo merece.