Han demostrado que quieren estar a la altura

Por UNO

Por Paola Piquer

[email protected]

@paolapiquer

“Todo el mundo se equivoca”, dijo el gobernador de Mendoza Francisco Pérez. Y ahora sí voy a coincidir con él. La senadora de su partido Silvia Calvi se equivocó, y mucho, cuando al defender dos proyectos mineros de Malargüe que intentan ver la luz soltó: “Que nos dejen contaminar un poquito”.

Ahora sí se puede ser igual de piadoso que el mandatario, porque finalmente el Partido Justicialista decidió que Calvi, quien antes de ocupar una banca en la Legislatura lo hizo durante 16 años en el Concejo Deliberante de Malargüe (cuerpo que llegó a presidir), no seguirá al frente de los debates sobre minería en el seno de la Comisión de Hidrocarburos, Minería y Energía de la Cámara Alta.

No tenía autoridad moral para hacerlo, aunque en un principio el mismo Paco y otros legisladores del Frente para la Victoria intentaron hacernos creer sus expresiones se trataban de una simple metida de pata.

Por supuesto que errores cometemos todos, pero en este caso puntual era inviable que la legisladora siguiera piloteando un tema central para el futuro de Mendoza: minería sí versus minería no.

Las instituciones, tanto del Estado como partidarias, han demostrado que quieren estar a la altura de un debate que se avizora bravo, decisivo, incluso, vital.