Por Fabricio Panella Vidal
"Armando estaba entusiasmado. Íbamos a pasar un lindo día y hasta se preocupó por mi seguridad", aseguró Nicolás Giuliani a Diario UNO, y afirmó que el auto involucrado no llevaba las luces reglamentarias. "Después de lo
Habló el empresario que viajaba con Genco y dijo que "fue una distracción"
“Emocionalmente estoy muy mal, pero decidí hablar para decir la verdad", arrancó la conversación en exclusiva con Diario UNO el empresario Nicolás Giuliani, quien fuera amigo y compañero de Armando Genco en el que perdiera la vida, el pasado martes, el reconocido agenciero.
"Yo no me di cuenta si el auto iba o venía, me costó saberlo porque venía de frente y sin luces. Pero después me di cuenta y dije ‘bueno, Armando ya se va a dar cuenta y se va a correr'; pero no, nunca se corrió: quiso esquivarlo, pero ya no tenía tiempo y lo chocó. Yo también vi todo confuso. Fue una distracción”, reveló consternado Giuliani, quien viajaba en una KTM 990.
El referente de los muebles de oficina en Mendoza recordó que "hace dos o tres fines de semana nos fuimos a comer en familia con Armando a Tupungato Winelands ('yo soy amigo de Armando: soy, no era', aclaró). Yo le había vendido los muebles para la obra de la ESA (Agencia Espacial Europea; es la antena espacial ) y quedamos en que íbamos a entregarla juntos. 'Acompañame, vamos', me dijo y fuimos en moto, como toda la vida lo hemos hecho".
Según Giuliani, la idea era entregar la obra terminada, supervisar algunas otras, comer algo en el intermezzo y regresar a Mendoza. "Era un viaje en moto de dos amigos, y también por trabajo", aclaró.
"Ese día nos juntamos a las 9 de la mañana en la agencia (de Genco). Armando me ve de jeans y borceguíes de laburo, como yo siempre viajo, y me dice: 'Así no, cómo vas a ir así. Vení que te presto un equipo. A ver si te caés, te raspás, te pasa algo'. Yo le dije 'dejá de hinchar, si yo así viajo bien'. Fijate que estaba preocupado por mi seguridad porque yo andaba de jean. Nos vamos y estaba feliz de la vida el Armando, después del año difícil que tuvo se pudo recuperar. Estaba contento, con las vacaciones a Chile con la familia ya programadas, a una semana de las Fiestas", dijo emocionado el empresario, como buscando aquellas respuestas que le brindaran algún tipo de sosiego.
El momento de la tragedia
"Íbamos para allá (Malargüe), había un camión más lejos, (Armando) se abrió tranquilo para pasarlo y de frente venía un auto. No se notaba si el auto iba o venía porque no tenía luces. Y cuando Armando quiso reaccionar y correrse, el auto no volanteó y lo atropelló. Eso es todo. Yo venía a unos 20, 30 metros atrás. No entiendo cómo pasé. Fue ese segundo de distracción que le costó la vida. Después lo otro que pasó no te lo puedo contar", reveló Giuliani.
“Estoy hablando porque me interesa decir realmente lo que pasó. Me jode que los diarios digan que veníamos excedidos de velocidad: no veníamos ligero. Nosotros tampoco andábamos boludeando, ni pasando autos a lo loco, ni es que (Genco) estuviera trasnochado como decían; era un día lindo: Armando estaba contento, feliz de la vida. Sólo íbamos a pasar un día lindo entre amigos y volvíamos. No hubo nada raro, porque la gente está hablando cualquier cosa. Lo que pasa es que el mendocino es muy cínico y le encanta hablar huevadas”, se lamentó.
Al terminar, Giuliani destacó que "ya no puedo dormir por todo lo que vi" y elogió a su entrañable amigo: "Era muy querido, hasta por sus mismos empleados. Tuvo un mal año pero arregló todo y no quedó mal con nadie. Fue más querido todavía. Y a los que no lo querían, les tapó la boca. Era un tipo para sacarse el sombrero".