Carina Luz Pé[email protected]
El análisis de los certificados analíticos de los alumnos muestra que sólo eran fraguadas las notas de las asignaturas consideradas difíciles de las carreras de Comunicación Social y de Ciencias Políticas. Algunos trabajan en dependencias políticas.
Gran parte de los alumnos sospechados de comprar materias son de agrupaciones universitarias
La posible venta de materias en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo ya muestra indicios fuertes sobre la existencia de hechos de corrupción, que por supuesto aún falta probar. Pero pueden verse con cierta claridad al cruzar los datos de los alumnos avanzados implicados y las materias fraguadas. Se trata de asignaturas consideradas difíciles (a veces por su complejidad o porque son muy largas, y otras por las características del profesor), que suelen ser un escollo para alcanzar las condiciones académicas necesarias para hacer la tesis final y así recibirse.
En la carrera de Comunicación Social son: Lingüística, Semiótica, Seminario Análisis del Discurso, las cuales son correlativas duras; Epistemología, Teoría del Estado y Política de Comunicación, Teoría Literaria y Literatura Hispanoamerica y Comunicación Cinematográfica.
También algunas materias electivas necesarias para hacer la tesina, que si bien no entrarían en el menú de los “cucos” requieren tiempo de dedicación para aprobarlas presentando trabajos prácticos y cumpliendo una cantidad de horas determinadas.
En la carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública también los créditos sospechados son compartidos entre los alumnos participantes en este grave hecho, ya que son materias troncales: Doctrina e Ideas Políticas I y II, y Análisis Cuantitativo, y de mediano peso como Metodología para la Investigación de Ciencias Políticas, Análisis Político, Administración Ambiental, Organización y Gestión del Estado y Epistemología.
También concuerdan las fechas en las que estas materias parecen haber sido rendidas y que están señaladas por los informes de Alumnos a Secretaría Académica y luego al Consejo Directivo como irregulares, esto es entre el 2012 y 2013. En la mayoría de los casos se trató de estudiantes que empezaron, por ejemplo, en 1998, rindieron regularmente hasta 2006 y volvieron a terminar la carrera en el 2012. Eso se explicaría por el vencimiento de los plazos máximos para egresar.
Excepto dos alumnos de Comunicación, que rindieron regularmente desde su ingreso en 2005 en adelante, pero que participaron en dos oportunidades en los Programas de Movilidad Universitaria, es decir aquellos intercambios que permiten cursar algunas asignaturas en otras universidades extranjeras, como México y España... Y luego esos créditos son tomados como equivalencias de dichas materias dictadas en la UNCuyo. En ese caso, necesitaban tener cierta cantidad de materias aprobadas y determinado promedio de notas.
Sobre los graduados, coinciden entre 2008 y 2007 las fechas en las que “rindieron” las últimas materias para no perder su condición o estado de alumno de la facultad y se recibieron uno en 2010 y el segundo en 2014.El otro cruce de datos de las personas y los hechos bajo investigación tiene que ver con la pertenencia a agrupaciones políticas. Sobre este punto, en sus respectivos perfiles de las redes sociales se pueden observar militancia en el peronismo y el radicalismo por igual.
Incluso algunos de ellos llevarían tiempo trabajando en dependencias públicas: Municipalidades de San Martín y de Godoy Cruz, Dirección General de Escuelas, OSEP y la misma Facultad de Ciencias Políticas. Otros muestran en sus antecedentes laborales anteriores empleos en la Cámara de Diputados y de Senadores. Esto es importante, porque tampoco se puede inscribir el tema en una disputa política interna de esa unidad académica, como quisieron hacer suponer sus autoridades.
Todos estos datos contrastados entre sí implicarían una sola cosa: que no se trataría de un error del sistema informático o de negligencia de los empleados que cargaban las notas sin intencionalidad alguna, porque de ser así el menú de materias cargadas mal debería ser más amplio.
El otro patrón es que casi todas las personas beneficiadas son miembros de agrupaciones universitarias, es decir que podían conocer de cerca a los responsables de cada área académica y los movimientos internos dentro de la facultad , o al menos saber quién debía hacer tales movimientos. Un último detalle: mirando los contactos del Facebook surgen conexiones entre ellos o, dicho de otro modo, pueden conocerse entre sí y haberse pasado el dato.

