Por Carina Luz Pé[email protected]
Pasado en limpio, los dueños de autos –sean o no modelos anteriores a 1985– que estén por venderlo o aquellos afortunados por estrenar un vehículo 0km deben tener grabado el número de la patente en el capot, puertas y baúl. Sumando así estos elementos a lo que ya venía haciéndose desde hace años, en el motor y los cristales del coche. De lo contrario, la norma vigente dispone que los desobedientes pagarán una multa de $2.870.
Otra duda de muchos conductores es el momento de la obligatoriedad de la norma, ya que se habló de 45 días de plazo desde su publicación en el Boletín Oficial en enero pasado, pero en realidad el artículo 2 de la Ley 8626 dice que “el Poder Ejecutivo deberá reglamentar la presente ley dentro de los 30 días de su promulgación” para empezar a ser exigido por la Policía Vial de Mendoza. En este sentido, desde el Ministerio de Seguridad afirmaron que la ley está vigente, pero que abrirá un periodo de concientización sobre los conductores para que empiecen a ponerse al día con la normativa, por lo menos hasta abril. En definitiva, no es para volverse locos, pero deben tomarse las previsiones necesarias para concretar el trámite. Incluso, las concesionarias ya tienen en su poder un formulario para que los “nuevos” propietarios concurran con sus flamantes autos a las plantas verificadoras. El costo del grabado para ambos casos es de 90 unidades tributarias, es decir $369 para los autos. En cambio para las motos, que también tienen el mismo régimen a cumplir, es de 40 unidades tributarias, unos $164. Si el caso es que la transferencia del auto concuerda con todo el trámite de verificación del motor, grabados de cristales y el resto de autopartes, la suma total es de $569. Luego de la controversia entre el Ministerio de Seguridad y las plantas verificadoras donde se realizan los grabados, la cartera dirigida por Leonardo Comperatore zanjó todas las dudas sobre el tema, luego de varios días de polémica, pero prefirieron llamarse a silencio y enfriar la confusión generada desde la Dirección de Seguridad Vial, a cargo de Erwin Cersósimo. Sergio Parolín, gerente financiero de la planta verificadora de la calle Independencia de Godoy Cruz, explicó que “la verificación técnica de los autos se venía haciendo desde el 2011 en todos los modelos cuando iban a ser transferidos, lo que ahora se agregó es el grabado para las autopartes, baúl, puertas y capot para los 0km, pero en particular se obliga a los gestores y concesionarias para que envíen los autos recién comprados a las plantas verificadoras, incluso algunas concesionarias les dan un vaucher a los propietarios. Eso antes no lo hacían”. La intención de la ley es disminuir el riesgo de robo, en particular de los autos nuevos, ya que son los que generan asaltos violentos, a punta de pistola, porque necesitan que esté en marcha el vehículo para poder llevárselos, debido a las medidas de seguridad que las propias automotrices incluyen en los modelos nuevos. Fernando Rosas, director de Investigaciones de la Policía de Mendoza, explicó que “la ley es una medida protectiva, que seguramente será útil para evitar el robo de 0km”. De todos modos, varias fuentes de la Policía comentaron que en los desarmaderos es difícil encontrar partes grabadas, debido a que los delincuentes burlan los grabados, y difícilmente se pueda reconstruir un auto robado, por eso, la mejor medida es evitar el robo.


