Hasta ahora, el levantar huellas en una escena donde fue cometido un delito es útil sólo si el fiscal de la causa tiene a un sospechoso como autor de los hechos, de manera tal de poder constatar su responsabilidad de forma indubitable.
Sin embargo, hay una innumerable cantidad de robos, abusos sexuales o muertes en las que hubo muestras de pelos, sangre o rastros dactilares que no pudieron cotejarse porque no había ningún indicio de quién podría haber delinquido, y entonces la evidencia sólo quedaba en el expediente del fiscal.
Con el Registro de Huellas Genéticas Digitalizadas, inaugurado el miércoles, no será necesario apuntar a un presunto autor, sino que las muestras podrán compararse con cientos de miles, de forma certera, ya que con sólo cotejar los elementos levantados en una escena del crimen, con el registro, se dará con la persona. Incluso, podrá determinarse si también participó en delitos anteriores, en los que no estaba siendo investigado puntualmente, con lo cual es posible que sean esclarecidos más casos.
Hasta ahora, con la tecnología disponible en Mendoza podían cruzarse unas 3.000 muestras. Con el nuevo chiche del registro, podrán incorporarse 25 mil huellas genéticas por año.
El laboratorio, que costó U$S170 mil en cuanto a equipamiento y otros $ 5 millones por la infraestructura para refuncionalizar parte del segundo piso del Cuerpo Médico Forense de calle Belgrano, tiene la capacidad de ofrecer perfiles con un grado de certeza de 500 trillones de veces de ser positivas. Antes, esa certeza alcanzaba un millón de veces de probabilidades.
En principio, los seis miembros del registro empezarán por cargar los perfiles genéticos de condenados, imputados y personal policial y judicial (estos últimos, para descartarlos de las escenas ante posibles contaminaciones de las muestras), para conformar la base de datos primaria y luego sumar las novedades que traiga la inseguridad de cada día, por ejemplo, si es encontrado in fraganti un ladrón.
En otros países, las huellas son ingresadas desde el momento mismo del nacimiento de las personas, por lo que todas las muestras tomadas por la policía son comparadas con todo ese universo. En Mendoza, habrá que esperar unos años más para alcanzar ese nivel de cobertura.
La presentación la hizo el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo, acompañado por todo su gabinete y tres de los miembros de la Corte Suprema de Justicia: José Valerio, Mario Adaro y Pedro Llorente. También el procurador Alejandro Gullé y la defensora oficial Mariana Silvestri. El mandatario explicó que "vamos a dar un salto de calidad en las investigaciones y en el proceso para las condenas. El sistema penal depende de testigos que orientan la investigación, pero lo indubitable son las huellas digitales".
Además, reconoció que la gente no verá de inmediato las mejoras: "Sabemos que tenemos una provincia insegura, pero seguimos trabajando en ello, y repito: este laboratorio es un salto de calidad".
Y detalló que habrá un protocolo para ingresar las huellas, que serán guardadas por 50 años cuando se trate de personas que cometieron delitos graves, como violaciones, y 30 años para los que sean condenados por robos. Asimismo, si la persona acusada es sobreseída del proceso, su huella será eliminada del registro.




