Mendoza Miércoles, 7 de febrero de 2018

Este Guardaparques sobrevivió a una avalancha en el Aconcagua

Fue en el 2009, en su primera temporada en invierno. Lleva 16 años en los diferentes campamentos del Parque Aconcagua.

Con 16 años como Guardaparque en Aconcagua pasó por muchas situaciones: sobrevivió a una avalancha que tapó el refugio donde estaba, hizo cumbre cuatro veces y pasó por situaciones difíciles de vivir en altura como la muerte de andinistas.Pablo Ortubia, de 40 años, pasó por casi todos los campamentos del Parque Aconcagua. Ahora es el encargado del campamento de aproximación Confluencia, a 3.400 metros de altura.

"Pasamos mucho tiempo acá y pasan muchas cosas. La montaña es muy particular", destacó Pablo mientras recordaba historias que pudiera contar.

Uno de los momentos más fuertes que vivió fue la muerte de un andinista que subía a la cumbre junto con su pareja. Ese mismo día él había hecho cumbre y bajó, junto a su compañero, por otro camino, por lo que no advirtió la situación."Falleció cuando lo estaban bajando, eso es lo más difícil, me dio mucha impotencia. Pero son actividades que tienen su riesgo", dijo con un nudo en la garganta. SobrevivienteLa helada noche del 17 de agosto de 2009, Pablo realizaba su primera temporada de invierno en Horcones. Estaba en el refugio junto a otras seis personas. "Eran cerca de las 10.30 u 11 de la noche y nos impactó en el refugio una avalancha. Yo recuerdo una explosión y la nieve. Quedamos atrapados dos personas: una médica que estaba de visita, que trabajaba en época de verano, y yo. Había quedado atrapado, tenía una pierna debajo de una puerta y no podía salir. Creí que tenía la pierna quebrada". El refugio quedó completamente destrozado, y el panorama no era alentador ya que había una intensa nevada. "No encontrábamos nada, se cortó la luz y nos empezamos a llamar por los nombres para saber si estábamos todos bien", recordó Pablo y agregó: "La doctora había quedado debajo de un depósito de agua que estaba adentro del refugio para que no se congelara. Había perdido el conocimiento y no podían llegar a ella, y yo estaba atrapado". En ese momento no había señal de celular en la zona, y no tenían forma de llamar para alertar la situación, por lo que parte del grupo salió a buscar ayuda. "Pasaron horas hasta que pude salir solo de donde había quedado atrapado, porque mis compañeros no podían sacarme de lo pesado que estaba. Ahí me di cuenta que no me había quebrado", relató el Guardaparque.Una vez que se liberó, junto a los demás que estaban allí hicieron todos los esfuerzos para sacar a la doctora y fueron caminando hacia la ruta, donde se encontraron con el resto del grupo quienes ya habían pedido ayuda y fueron asistidos. "Afortunada resultamos los siete ilesos".Luego de ese episodio el refugio de Guardaparques en Horcones no se volvió a construir y se comenzaron a utilizar contenedores para poder cambiarlos de lugar y evitar que quede debajo de otra avalancha.

Pablo Ortubia. Foto: gentileza
Pablo Ortubia. Foto: gentileza

Qué hay en ConfluenciaEs el primer campamento de aproximación, a 3.400 metros de altura, antes del campamento base, Plaza de Mulas, a 4.300 metros.Allí están instalados los domos de empresas privadas que llevan a sus visitantes y tienen comedores y camas, cocinas y depósitos de alimentos.Se pueden alojar allí cerca de 80 personas que pueden ir a hacer trekking por día o un trekking corto o el largo que es hasta 7 días y pueden ir hasta mulas por esa quebrada.Allí también están los baños de cada empresa y también hay uno público para las personas que no vayan por ninguna de los campamentos instalados.Otro Guardaparque abocado a la conservaciónJunto con pablo estaba Nahuel Brandi, quien hace tres años se recibió de técnico en conservación de naturaleza y hace dos años que trabaja en el Parque Aconcagua."Tenemos zonas que son intangibles y nuestro trabajo es conservarlas y evitar que las personas pasen por ahí", explicó Nahuel y sostuvo que hay "un glaciar que con su derretimiento forman vegas. Las vegas son los ecosistemas con más vida en altura en la montaña, y son parte de la zona intangible. Para no generar impacto evitamos que la gente vaya allí".Además: "Solemos hacer una recorrida que es parte de nuestro trabajo para hacer un relevamiento de flora y fauna, y para encontrar especies que a veces son difíciles de ver".Nahuel contó: "Elegí esta carrera porque lo veo que el mundo va para atrás en el tema de la conservación. Es una vocación muy sacrificada en algunos puntos. Hay que tratar de conservarlo ya que vivimos en este mundo y lo destruimos poco a poco. Los animales y las plantas no tienen la culpa. Estamos en un parque que tiene el mayor reservorio de agua de la provincia, tiene glaciares, y hay que tratar de minimizar el impacto que tiene lo mayor posible".