La recuperación del estado de las calles es uno de los principales desafíos que se pusieron por delante los municipios que componen el Gran Mendoza. La tarea ya comenzó desde el primer día en que asumieron las nuevas autoridades y prometieron, durante sus campañas, entre otras cosas, terminar con los pozos y baches que caracterizan el deteriorado paisaje urbano .
Sin embargo, queda mucho por hacer aún y millones de pesos por invertir. En total, sumando los montos aproximados que cada uno de los seis principales departamentos destinarán a obras de infraestructura vial, la cifra que se invertirá este año ascenderá a $327 millones. Excepto Capital, que gastará $100 millones, cada comuna asignará en promedio más de $40 millones.
Los problemas en las principales arterias de Mendoza están a la vista. Socavones, trizaduras, desgastes, hundimientos y roturas de la trama vial son el común denominador de años de abandono, falta de inversión, ausencia de mantenimiento y las intensas lluvias que afectan a los sectores más vulnerables comprometidos por ser sitios con alta circulación de tránsito.
Cada uno de los directores de obras públicas del Gran Mendoza señaló que la tarea consistirá, en una primera etapa, en alcanzar el objetivo de dejar en buen estado las calles troncales para devolverle transitabilidad a los departamentos. Esta situación no significa que se re pavimentará la mayoría de las vías. El trabajo consistirá en rehabilitarlas con trabajos parciales de construcción.
Las arterias más afectadas pertenecen, en orden, a Guaymallén, Luján y Las Heras. Estos tres sitios compiten casi en las mismas condiciones respecto a daños y roturas. Maipú y Godoy Cruz tienen menos problemas, pero requieren reparaciones y nuevas obras. Ambos llevan desde hace años un plan sostenido de obras que permite conectividad, circulación y acceso a zonas estratégicas.
Capital es un caso aparte, ya que desde varias gestiones atrás se invirtió mucho dinero en renovar el asfalto y ahora las asignaciones presupuestarias son para mantenimiento de los tramos viales o bien enfocada en nuevas demandas, como bicisendas, restauración o remodelación de plazas, alumbrado público, señalización, entre otras tareas.



