Por Cecilia [email protected]
La frase es de Silvia Minoli, directora de la escuela Virgen del Rosario y habla de nuevos paradigmas: aprendizaje entre todos. El día del maestro es el momento justo para reconocer a este emblema de la búsqueda de Johana Chacón.
En el día del maestro, salud a todos los docentes: “Más que el saber, lo que enseña es el compromiso”
Ella asume que no es una heroína y que le hubiera gustado evitar las razones que le dieron popularidad. Silvia Minoli (54), la directora de la escuela Virgen del Rosario, de Tres de Mayo, en Lavalle, levantó la primera bandera con el rostro de Johana Chacón para denunciar su desaparición. Sólo por eso, vale reconocerla hoy en el Día del Maestro.
La historia de esa alumna de séptimo grado atravesó a esta mujer el 4 de setiembre de 2012 y ligó su vida a una lucha por la que nunca bajará los brazos. Pero también le potenció algo que ya traía por propia naturaleza, como el compromiso social, tan importante entre un docente y la comunidad en la que está involucrado.
El sentido de pertenencia profundo en un contexto complejo, carente y solitario le enseñó a Minoli que la educación se construye y no se imparte.
Sobran los motivos“Más que el saber por el saber mismo, lo que enseña es el compromiso”. Esta lavallina de nacimiento se convenció de esa premisa a partir del mismo día en que se recibió de maestra en una institución de la Ciudad y decidió quedarse a trabajar en su lugar de origen, a pesar de que su familia de clase media podía asegurarle otro destino.
Hay dos palabras que Minoli cuenta que se evitan en la comunidad de la escuela en la que trabaja hace diez años: “alumnos” y “padres o madres”. “Alumno habla de una persona carente de luz, la vieja concepción de la enseñanza con un maestro al frente iluminando a los niños y niñas. Ya no se trata de eso sino de construir aprendizaje entre todos, porque nosotros también aprendemos”, explica, y prosigue, evidenciando su conciencia, social a esta altura profunda: “Por ahí es una abuela o un tío el que le brinda contención a un chico, entonces hablar de familias contempla en mayor medida esa realidad”.
Silvia vivió cerca de Bariloche y allí ejerció la docencia. También lo hizo en Tupungato. Una vez en Lavalle cumplió 12 años en la primaria Félix Salvatierra, del pueblo Alto del Olvido, luego ganó un concurso como vicedirectora en la Virgen del Rosario, que dejó sólo por dos años para asumir en la Juan Domingo Perón, en la Villa Tulumaya. Volvió a Tres de Mayo porque reconoce que amó desde el primer momento la institución de la que hoy es directora. El motivo para regresar expone de nuevo la naturaleza de su vocación: “Acá las familias estaban más necesitadas de afecto, podía aportar desde lo pedagógico y lo social”.
El miedo no la frenaSilvia revela con crudeza que “nadie nos hubiera cuestionado si no buscábamos a Johana”, pero rescata que toda la escuela se puso al frente y se preguntó cada minuto que pasaba sin noticias, “¿cómo seguimos?”.
“Más de uno me dijo que me cuidara”, dice luego sobre lo que le tocó vivir tras asumir la lucha ese 4 de setiembre. Pese al natural temor, sobre todo por su hija más chica -de 19 años y que estudia en Ciudad-, repite con voz resonante: “No voy a dejar de buscar a Johana”.
El compromiso y el sentido de pertenencia no deben distinguir lo urbano de lo rural, insiste Silvia Minoli. Tampoco el respeto por el otro. Ese conjunto es el tejido que sostiene a la educación. “¿Qué herramientas podemos darles a los chicos en un contexto de trabajo no registrado, de falta de transporte, de soledad y aislamiento? Solamente que aprendan a defender sus derechos y a pedir lo que les corresponde”.
Perfil de Silvia Minoli, 54 años
►Nació en el centro de Lavalle►Profesión es directora de la escuela Virgen del Rosario, de Tres de Mayo, en su departamento
►Estado civil está en pareja►Hijos tres: dos varones, de 32 y 29 años, y una mujer de 19.Derrotero►Fue maestra de grado –sobre todo en 6º y 7º–, vicedirectora y directora de distintos establecimientos.
►Se hizo conocida públicamente cuando denunció la desaparición de la alumna Johana Chacón, en 2012, y encabezó su búsqueda, tarea que sostiene en la actualidad.En primera persona►"Mi vida no es la misma desde 2012, pero voy a seguir en este lugar hasta que me jubile”
►“¿Qué herramientas podemos darles a los chicos en un contexto de trabajo no registrado, de falta de transporte, de soledad y aislamiento? Que aprendan a defender sus derechos y a pedir lo que les corresponde”
►“La palabra ‘alumno’ habla de una persona sin luz, la vieja concepción de enseñanza con un maestro al frente iluminando a los chicos. Ya no se trata de eso sino de construir aprendizaje: todos aprendemos”

