Mendoza Sábado, 5 de mayo de 2018

En el colegio Martín Zapata crearon una alarma sísmica

El proyecto es de un grupo de chicos del taller de Robótica. Funcionará a fines de año. Sus sensores de movimiento se conectan a un dispositivo que emite un sonido cuando tiembla.

Una alarma sísmica para el edificio de la escuela es el proyecto que están desarrollando estudiantes del taller de Robótica del colegio Martín Zapata y forma parte de las novedosas creaciones que realizan en pequeños grupos los 40 estudiantes que asisten a ese curso, que se dicta dos veces por semana.

"Básicamente consiste en colocar sensores especiales en el edificio que cuando detectan movimiento de tierra emiten un sonido que avisa que está temblando", explicó Valentino De Blas, uno de los inventores del proyecto junto con Valentín Carabajal, Facundo Gaviola y Lautaro Castro, todos alumnos de 16 años que cursan cuarto año del colegio de la UNCuyo.

Añadió que los dispositivos son especiales ya que no detectan un movimiento cualquiera, sino los provocados por la tierra.

Presentación anual

Los chicos explicaron que si bien la escuela hace sonar la campana cada vez que tiembla, lo que pretenden es que los sensores luego de avisar lo que está sucediendo emitan un sonido característico, que sea fácilmente detectable con los temblores. El objetivo apunta a que se pueda tener listo a fin de año.

"La idea del taller es que los chicos produzcan algo para que se presente en la muestra educativa anual, que se realiza todos los años en noviembre. El año pasado participaron en la competencia que organiza la universidad, con la creación de una alarma hogareña que se instala en una casa y que detecta movimientos enviando una señal al celular del propietario, por wifi. Se hizo con materiales de bajo costo", detalló María José Lemos, coordinadora de Orientación en Informática.

Abel Serú es el docente del taller y fue el creador de este espacio, ya que hace tres años lo propuso a la institución. Comenzó a trabajar con muy pocos chicos y ahora ya son 40 los que se interesan por la robótica.

"Algunos proyectos se continuarán este año, como por ejemplo un notificador remoto, que utiliza wifi, que incluye un sensor de presencia y un botón de pánico. Cuando detecta movimiento manda una señal a la persona que vive en la casa. Su costo no supera los $300", comentó el docente.

También mencionó otros proyectos como videojuegos y uno relacionado con el ambiente. "Este precisamente utiliza una aplicación de Android que trabaja con sensores conectados a wifi y apunta a detectar la presencia de agua en las acequias y así notificar ese dato a un servidor que genere información sobre el riego efectivo que hay en el arbolado público", señaló el docente a cargo del taller de Robótica.

Grupos divididos

Los alumnos cursan en horario a contraturno, los lunes y viernes, y se dividen en dos grupos. En esas horas aprenden a resolver problemas desde un perfil creativo y desarrollan habilidades tecnológicas, de abstracción y reflexión crítica.

Obtienen capacitación para transmitir e intercambiar información y colaboran en el despertar de vocaciones científico tecnológicas y emprendedoras.

La idea, según los profesionales del tema, es implementar prototipos para cumplir diversas funciones que luego se vuelcan a modelos funcionales.

Se trabaja con leds para salidas digitales y analógicas, programando secuencialidad, luces audio rítmicas y luces ambientales para videojuegos.

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