Juliana Argañarazjarga@diariouno.net.ar
Los casos de chicos de menos de un año fallecidos en la provincia son cada vez menos si se analiza la tendencia desde el 2000, a pesar de que subió en 2010. Expertos en el tema analizan las cifras.
En 2011 la mortalidad infantil fue la más baja en la historia de Mendoza
Si bien el promedio de decesos infantiles (de niños de hasta 1 año) en la provincia tiene una media de 11,3 por mil, la tasa ha ido en disminución desde 2000 hasta 2009. En 2010 hubo un pico de 11,4 por mil y volvió a bajar en 2011.
Según explicó Cardello, “la mortalidad infantil es una tasa que mide las defunciones de menores de un año en el numerador y en el denominador la cantidad de niños nacidos vivos, y eso se multiplica por un factor de ampliación que en este caso es mil”.
Según las autoridades del Ministerio de Salud que difundieron las cifras, la reducción en la mortalidad infantil se debe a las políticas de la cartera que priorizan el binomio madre-hijo, con un lugar destacado para el plan Nacer, un programa del Ministerio de Salud de la Nación que brinda cobertura médica a niños de 0 a 6 años y embarazadas hasta 45 días después del parto que no tienen obra social.
AccionesEn Mendoza, en 2009 el plan Nacer tenía 40.000 beneficiarios, mientras que en 2011 ya eran más de 80.000, acercando la cobertura al doble de personas. Carlos Díaz Russo, ministro de Salud, informó que buscarán quintuplicar esta cantidad.
Carlos Cardello explicó que la mortalidad infantil tiene una parte más dura y difícil de bajar que son las muertes causadas por prematurez y malformaciones congénitas, que se ubican primera y segunda en las causas de mortalidad infantil.
La tercera son las causas externas relacionadas con lo que le pasa al bebé cuando va a su casa y sobre esas se trabaja para disminuirlas, especialmente con talleres y atención médica para las madres.
El 7% de los niños nacidos en Mendoza lo hacen con un peso menor a 2.500 gramos, lo que se considera prematurez. Mientras tanto, el 1% nace con malformaciones congénitas. Estas dos causas provocan el 80% de la totalidad de muertes infantiles.
“Por eso es importante que la decisión de un hijo sea responsable, que los hijos sean planificados y deseados, porque si no las madres dejan pasar mucho tiempo para hacerse los controles y eso afecta directamente en la salud del bebé”, dijo Cardello.
Expertos en nutrición infantil de distintos ámbitos de la provincia celebraron estas cifras.
“Sería interesante empezar a medir otros índices, como el crecimiento y el desarrollo de los niños en los primeros años de vida”, resaltó Gabriela Sabio, directora de CONIN (Cooperadora para la Nutrición Infantil).
Asimismo la profesional destacó que “hay que ver cómo se va manteniendo esta tasa en el tiempo para que los niños puedan desplegar su potencial genético a lo largo de su crecimiento”.
Leche materna, la solución En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra del 1 al 7 de este mes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre la importancia de esta práctica para evitar casos de muerte infantil.“La lactancia materna es una de las formas más eficaces de asegurar la salud y la supervivencia de los niños: previene la malnutrición y puede salvar la vida a cerca de un millón de niños”, dice la OMS en un comunicado.
“Sin duda que la leche materna es la mejor leche, es la que mejor se digiere, se incorpora y se metaboliza, es un alimento maravilloso, no solo aporta hidratos, minerales, vitaminas y demás, sino que aporta defensa contra las enfermedades”, dijo el reconocido pediatra Abel Albino a Diario UNO. “Por otra parte es un alimento barato y le da una cuota de humanidad importante al niño que se alimenta así”, agregó.