Faltan $200 millones. Lo dijo el ministro del área, Matías Roby, ante los diputados, en la Legislatura. El funcionario sanitario recibió críticas por parte de la oposición y poca defensa del oficialismo.

El presupuesto de Salud no alcanza para llegar a fin de año

Por UNO

Por Paola Alé[email protected]

Si bien es conocido como amante del rugby, ayer el ministro de Salud Matías Roby se convirtió en un buen arquero de fútbol: invitado a la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, no dejó de atajar penales. Es que la oposición lo bombardeó con preguntas y cuestionamientos sobre las carencias del sector que comanda, y el PJ lo dejó un poco solo. Hay que tener en cuenta que actualmente Roby es el preferido de Francisco Pérez en la carrera a la gobernación y ni siquiera es afiliado al partido. Esto no parece caer muy bien entre los peronistas militantes.

Sin embargo, lejos de tener una actitud pasiva, el ministro respondió a las críticas y planteó la difícil situación económica por la que está pasando su cartera: al Ministerio de Salud le faltan $200 millones para llegar a fin de año.

Las cuentas en rojoRoby explicó ante los diputados que el 82% del presupuesto de su ministerio se va en pagar salarios y que para cubrir gastos de urgencia se ha engrosado la “deuda pinche”, que actualmente es de $120 millones. Esto se refiere a gastos de caja chica que no cumplen con los procedimientos legales de las compras en la administración pública, pero que, según Roby, han sido inevitable para salir del paso.

Por esto, les explicó a los legisladores que ha pedido un aumento del crédito por $140 millones y una liberación de las reservas por $130 millones.

Para Roby, sin estas facilidades va a ser extremadamente complejo llegar a fin de año sin un ahogo económico que vuelva inviable gestionar. Sí o sí necesitará aumentar el crédito de la cartera que comanda.

Las críticasEl que arrancó con los cuestionamientos fue el diputado Daniel Llaver (UCR). Mencionó la situación del hospital Carrillo, de Las Heras, efector en el que se hizo una gran inversión y no está dando los frutos que se esperaban. De hecho, según las estadísticas que el legislador le acercó al ministro, en el Carrillo se realiza “medio parto por día” –en promedio–, cuando en el Lagomaggiore pueden realizarse hasta 35 partos en la misma cantidad de tiempo. Lo sorprendente es que, para parir en el Carrillo la mujer debe haber ido a no menos de cinco consultas previas, porque los médicos deben asegurarse que el parto va a ser natural. No se realizan cesáreas.

El legislador destacó que las salas de pediatría están vacías, las de neonatología también, los quirófanos no se usan y, para peor, no hay médico neonatólogo de guardia.

Roby asintió a estas críticas y dijo que este fue el motivo por el que, en principio, se debió despedir a 18 profesionales, que luego fueron reubicados en otras áreas del sistema. Dijo que la idea era utilizar el 100% de la capacidad del hospital, pero que para esto no había una fecha determinada.

No faltaron los cuestionamientos acerca del problemático hospital de La Paz. El radical paceño Diego Guzmán y Roby protagonizaron una pelea que fue subiendo de tono, hasta que debieron intervenir los diputados justicialistas para calmar los ánimos.

La falta de especialistas en áreas como tocoginecología y traumatología fueron algunos de los inconvenientes más destacados, aunque Roby señaló que se han hecho mejoras y que él ha estado ocupado personalmente de ellas.

Otra diputada radical, Liliana Pérez, de Rivadavia, destacó que en el Saporiti no se realizan cirugías, a pesar de que el hospital se hizo a nuevo hace un par de años atrás y de que hay recurso humano, a su criterio, subutilizado.

También Gustavo Villegas, de General Alvear, le remarcó errores del sistema al ministro. Dijo que en su departamento se gasta dinero innecesario en el hospital zonal –por ejemplo en contratar una encargada de mejorar la imagen del efector– pero que, por ejemplo, no tienen chofer para la ambulancia.

Las respuestasPor su parte, Roby aceptó algunas de las observaciones de los diputados y les aseguró que está trabajando para mejorar. “El sistema de salud ha estado abandonado por 15 años, y todo por no quedar mal con la corporación médica. Ahora estamos pasando por un proceso que consiste en darle forma a la red, pero llevará tiempo”, afirmó.

Además, dijo que están realizando auditorías para determinar las fallas de cada centro sanitario. “Sólo en el Notti llevamos 8 auditorías realizadas”. También agregó que es muy útil que los legisladores asistan a los hospitales para comprobar su funcionamiento, y de esta manera le ayuden a controlar.

Por último, sugirió que enviará informes periódicos a la Comisión de Salud para explicar el funcionamiento del sistema sanitario. Si bien se defendió con destreza, llamó la atención lo escasamente “blindado” que estuvo el ministro, apenas flanqueado por la presidenta del bloque, Silvia Ramos, y el titular de la Comisión de Salud, Luis Francisco. El resto de los peronistas presentes no intervinieron demasiado a su favor.

El dato82% del presupuesto del Ministerio de Salud se va en pagar salarios. Roby ha pedido un aumento del crédito por $140 millones y liberar reservas por $130 millones.