Mendoza Martes, 19 de enero de 2016

El ministro Gianni Venier y su primer fin de semana desesperante

Se dieron a conocer un faltante de armas que estaban bajo la guarda del Estado y un asesinato brutal, que se sumó a otras 7 muertes violentas.

Cuando el ministro de Seguridad de Mendoza Gianni Venier fue convocado al gabinete, concedió las entrevistas de manual. Una noche, y mientras lo maquillaban en Canal 7 para participar en el programa Séptimo Día, aseguró ante varios periodistas que lo escuchábamos atentos que estaba "desesperado" por asumir. Se lo notaba decidido, pero sobre todo confiado en torcer el rumbo de un flagelo sobre el que el gobernador Alfredo Cornejo hizo tanto hincapié durante la campaña: la inseguridad.

Pasado poco más de un mes desde que se hizo cargo en forma efectiva del área, el funcionario acaba de atravesar un fin de semana que volvió a convertir a la sección "policiales" en el título principal de todos los medios de comunicación de Mendoza.

Como para arrancar, el sábado en la mañana se informó el resultado de una auditoría que determinó un escalofriante faltante en la División Armamentos y Equipos de la Policía, más conocido como "el arsenal", porque justamente allí se almacenan y distribuyen las "herramientas de trabajo" de los efectivos de la fuerza.

Tal lo informado, han desaparecido "13 ametralladoras PA3, un sinnúmero de pistolas 9 milímetros, otras tantas armas largas, vainas que se habían secuestrado como pruebas en escenarios de distintos delitos, proyectiles de distintos calibres y también chalecos". ¿Un sinnúmero? Así de grave.

No es la primera vez que el Estado pierde armas confiadas a su custodia.

A fines del 2001, saquearon un depósito de secuestros judiciales que funcionaba en la calle Sargento Cabral, en la Quinta Sección. De ese edificio desaparecieron 1.400 armas.

A plena luz del día, delincuentes atacaron al ordenanza, que era el encargado de cerrar la puerta y conectar la alarma. Tras golpearlo y encerrarlo en un baño, ingresaron una camioneta para sustraer el cargamento, que nunca fue recuperado.

Luego, en mayo del 2008, otro grupo comando se alzó con armas y municiones de la base de la Unidad Motociclística de Acción Rápida (UMAR), ubicada en Godoy Cruz, en las inmediaciones del Campo Papa.

De allí también se llevaron escopetas, rifles, pistolas, municiones, cartuchos, chalecos antibalas y disparadores de gases lacrimógenos con sus respectivas granadas.

Para esa época, acababa de desembarcar en la cartera de Seguridad Carlos Ciurca.

Los investigadores del reciente caso de la División Armamentos y Equipos creen que hasta la semana pasada muchos policías denunciaban el "extravío" de su arma, y como nadie investigaba en qué circunstancias se producía y tampoco se hacía un seguimiento de la 9 milímetros, en realidad lo que ocurría era que el mismo agente alquilaba la famosa "reglamentaria". De más estaría explicar para qué.

Por la noche del mismo sábado, el brutal y absurdo asesinato de Cristian Verdugo, en Chacras, terminó de empañar el panorama. Cristian fue a comer un asado a lo de un amigo. A la casa de ese amigo entraron malvivientes armados. Creyendo que el propietario del lugar era Cristian, lo llevaron a recorrer la vivienda, imaginando que él les daría las pistas para obtener un mejor botín. Uno de los maleantes era inexperto y le disparó.

Además de esta muerte, hubo otras 8 en circunstancias violentas desde que arrancó el 2016.

Venier no tiene responsabilidad directa en ninguno de los episodios citados. Lo que si está claro es que la guarda del arsenal que depende del fisco es un problema irresuelto, al igual que el accionar criminal.

Cerrado el diagnóstico llegó la hora que tanto entusiasma a Venier: comenzar el tratamiento.

Ahora, su desesperación es también la nuestra.

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