Ignacio Zavala [email protected]
Las medidas de fuerza que ya tienen pensado tomar los distintos gremios en medio de una encendida puja salarial con el Gobierno de Mendoza volverán a paralizar la provincia la semana próxima. Aunque se muestran expectantes, sobre todo por lo que pase el lunes, los representantes de los sindicatos no son optimistas, por lo que ya han preparado una batería de manifestaciones y paros de hasta tres días. Mientras, el Ejecutivo intentará ofrecer mejoras.
El lunes será el impasse, la tregua que los gremios estatales, que hasta ayer acampaban en la explanada de la Casa de Gobierno, darán a la espera de una propuesta que contemple el ansiado incremento del 45% con actividades normales en toda la provincia.
Los trabajadores de todos los sectores estatales se tomarán el día siguiente para analizar en asambleas la propuesta del Ejecutivo. “Si el Gobierno el lunes no lleva una propuesta salarial seria, el martes se va a convertir en una asamblea de medidas de fuerza, y el jueves y el viernes va a haber una huelga total de los estatales”, advirtió el secretario gremial de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Roberto Macho.
La lucha de los educadores Docentes estatales y privados seguirán en pie de guerra: a la espera de que el Gobierno se siente a negociar, en el caso de los nucleados en el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), y de que la Subsecretaría de Trabajo dicte un acuerdo entre los colegios privados y los maestros, en el caso de los representados por el Sindicato de Docentes Privados (SADOP).
Esta vez quienes serán más cautos y menos drásticos serán los docentes estatales. Si bien el descuento de tres días que ya figura en la liquidación de haberes de marzo ha generado nuevo malestar, los educadores esperarán a la paritaria del lunes a las 17 para decidir las medidas a seguir.
Pero los docentes privados ya decidieron llevar a cabo un paro de 72 horas los días 4, 7 y 8 de abril sin asistencia a las aulas una vez que expire la conciliación obligatoria el 3 de abril. De contar con una propuesta satisfactoria, el sindicato está dispuesto a abandonar las medidas.
Pero la preocupación de SADOP no es sólo monetaria, sino de representación, ya que sus afiliados miran de reojo una negociación ajena. “Estamos acercando posiciones con respecto a la oportunidad política de que la paritaria sea más democrática con representación de otros gremios. No hay representación de los privados si no están los gremios de SADOP y de la UDA en esta mesa de negociación”, alegó la titular del gremio, María Elina Escot.
La salud amenaza con más paros
En el complejo escenario provincial, el sector de la salud es otro de los focos calientes que el Gobierno deberá intentar apaciguar desde el martes. Luego de tres jornadas de paro con un alto acatamiento y masivas movilizaciones en las calles, la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (AMPROS) decidió realizar asambleas de una hora en la mañana del martes y una hora en la tarde en todos los hospitales y centros de salud de la provincia.
Si no obtienen una propuesta satisfactoria de parte del Ejecutivo, los médicos realizarán una doble jornada de paro sin asistencia a los lugares de trabajo los días 3 y 4 de abril, manteniendo los servicios esenciales que se brindan domingos y feriados.
Si en el transcurso de los días las propuestas siguen sin conformar a AMPROS y ATE Salud, la huelga se extenderá los días 9, 10 y 11 de abril.

