Por Alejandro [email protected]
Durante 8 horas, decenas de miles de mendocinos quedaron embobados con los Mirage que volaban rasantes por encima de sus cabezas y trepaban al cielo en un pestañeo, con múltiples piruetas; con el poderoso ronquido de los cuatro motores del Hércules, siempre formidable por su magnífico tamaño; con la argentinidad al palo de los Pampas y los Pucará; con los paracaidistas que bajaban del cielo y con el estruendo supersónico de los aviones caza.
Una multitud, aseguran que casi 100 mil personas, disfrutó ayer en la IV Brigada Aérea de El Plumerillo, del festival aéreo realizado dentro del Ejercicio Integrador 2014, que se hizo conjuntamente con la VBrigada Aérea de Villa Reynolds, San Luis.
La entrada libre al espectáculo, que por la mañana abrieron en Mendoza el ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi, y el gobernador Francisco Pérez, aseguró una asistencia masiva e inesperada hasta para la propia fuerza militar.
A la 7 de la mañana (el festival arrancaba a las 10) ya había una largúisima fila de gente reservando lugar en la IV Brigada. Por la tarde, la multitud inutilizó la operatividad del Acceso Norte, que debió ser cortado en la esquina de Manuel A. Sáez: un mar de autos, camiones y colectivos quedaron atascados hasta la Plazoleta del Avión y más allá.
Al término del festival, en un hormiguero de miles que iban y venían dentro de la base, don Carlos se le acercó (como si estuviera en un acto de la escuela) al jefe de la IV Brigada Aérea, comodoro Xavier Julián Isaac, y le dijo: “Lo quiero felicitar por esta gran exhibición”.
El comodoro pasó a ser la estrella: lo saludaban, se sacaban fotos con él y hasta los niños le pedían un autógrafo.
En diálogo con Diario UNO, el comodoro Isaac admitió: “No lo esperábamos, uno es temeroso con estas cosas porque pone mucho esfuerzo y no sabe si la gente va a responder, pero superó todas nuestras expectativas. Hemos tenido aquí 100 mil personas y otras 20 mil quedaron afuera porque no cabían más”.
Para explicar la convocatoria, el jefe de la IV Brigada Aérea apeló a la fascinación que siempre provocan los aviones: “El avión es un medio mágico, porque está en el aire, es una cosa distinta que siempre nos impacta y nos atrapa”.

