Por Carina Luz Pé[email protected]
Terminó el período de corta de agua en el sistema hídrico correspondiente al río Mendoza y la escena de mugre arrastrada por los 4.500 kilómetros de cauces, desde Cipolletti hasta Lavalle, se repitió: miles de kilos de neumáticos, paragolpes de autos, troncos, ramas, botellas, vasos, pañales y cadáveres de animales, un cóctel que irá directamente a regar la verdura que luego ponemos en la mesa.
Aunque la primera impresión de los inspectores de Irrigación fue que este año hubo una disminución del 20% del volumen de residuos urbanos, no hubo piedad para la red de riego, en particular, el canal Cacique Guaymallén que mostró con crudeza la contradicción de la cultura mendocina: orgullosa de su lucha contra el desierto y empecinada en destruir esa herencia.
José Luis Álvarez, titular de Irrigación, informó que por año se gasta alrededor de $20.000.000 en limpiar los cauces de riego, es decir, el 70% de los fondos destinados a obras de mantenimiento de todo el sistema de riego provincial. La suma equivale a levantar dos centros de salud completos o la construcción de 65 viviendas del IPV.
“Antes el período de corta de agua no duraba más de 45 días, pero ahora lo hemos tenido que extender a 72 porque no nos alcanza el agua. A mayor contaminación de los cauces, más pérdida de agua tenemos porque debemos limpiar. Hoy tuvimos, por ejemplo, una pérdida de 25 m3”, indicó Álvarez.
La posible disminución de la cantidad de basura entusiasma a los inspectores de cauce porque intuyen que la población empieza a entender las consecuencias de contaminar los canales de riego, ya que sólo del sistema del río Mendoza se abastecen 70 mil hectáreas de cultivo.
Inspecciones Carlos Luconi, inspector del canal Jocolí –continuación del Cacique Guaymallén– explicó: “Hemos visto menos basura que otros años, casi el 20% menos, pero igual el agua ha demorado en bajar porque en muchos puentes encontramos muchas ramas que tiró el Zonda, además de lo que vemos siempre. Yo creo que las campañas de educación a los chicos han empezado a hacer efecto, además de que la inspección de Guaymallén ha estado haciendo limpieza de mantenimiento durante toda la corta”.
Mientras que su compañero Ignacio Ruiz, inspector del sistema Esteban de Hijuela Unificada, comentó: “Recién al mediodía vimos llegar el agua al triple comparto, entre Algarrobal, la villa Tulumaya y Jocolí. Es tanta la basura que tuve que retener el agua porque más abajo todavía estaban las máquinas sacando mugre”.
El año pasado fueron retirados aproximadamente 369.000 m3 de material residual de los canales, lo necesario para llenar un estadio Malvinas Argentinas. Desde enero hasta el momento, fueron extraídos otros 192.000m3 en el río Mendoza. “Cuando tiramos los residuos domiciliarios en un canal, debemos pensar que esa agua regará luego los alimentos que vamos a comer. Debemos ser solidarios, retomar ese apego y defensa por nuestros canales”, enfatizó Álvarez.
Para pensar$20millones gasta Irrigación al año en limpiar los cauces de riego por la basura acumulada.
2 centros de salud completos se podrían levantar con el dinero que se invierte en limpieza.
1 Unidad de Diagnóstico Intensiva para la zona de montaña (una guardia hospitalaria) se podría instalar con $20 millones.
369.000m3 es la mugre que sacaron el año pasado de los cauces de riego, lo que equivale a llenar el Malvinas Argentinas.



