"Mire, a mí el patrón me va a seguir dando trabajo. Yo estoy blanqueado y se necesita seguir trabajando en la finca. Pero lo que me preocupa es que hoy tuvimos que mandar de vuelta a 60 personas que iban a empezar a cosechar uva de traslado y, como usted ve, no ha quedado nada de nada", dijo Antonio Ignacio Mercado.
El hombre tiene 58 años y hace 15 que es encargado de una finca de 50 hectáreas de ciruelos y viña en Chapanay. El jueves, a las 17.45, una furiosa tormenta se descargó sobre este distrito sanmartiniano. "Granizó durante 35 minutos y no quedó nada", afirmó Mercado.
El panorama es desolador. Realmente no se ha salvado nada de los cultivos en un área de 1.100 hectáreas, más otras 2.900 en donde se registraron pérdidas apenas menores, que no bajan del 80%.
"La que llegó a Chapanay y se descargó allí es la misma tormenta que comenzó en Luján", aseguró Pedro Escudero, director de Desarrollo Económico de la Municipalidad de San Martín, que estuvo todo el día recorriendo la zona.
Antonio Mercado tiene tres hijos. Ya son grandes y dos han dejado la casa paterna, pero todavía trabajan allí. Toda la familia lo hace. El granizo no sólo peló las plantas. También rompió techos, vidrios y dañó autos. Las tormentas siempre dejan un olor penetrante, mezcla de vegetación muerta y barro. Chapanay huele a eso. "Nunca había visto una tormenta así. Fue increíble", aseguró Antonio. "Hoy íbamos a cosechar uva de mesa. Ya estaba todo listo para que vinieran la gente y los camiones. La verdad es que acá hay gente que logra juntar algo de dinero cosechando y ahora... De acá, hasta un kilómetro más al norte, por donde está la calle 5 de Tres Porteñas, no ha quedado nada", agregó.
Fue un fenómeno climático extraño. Durante 35 minutos y sobre esas 4.000 hectáreas de Chapanay cayó granizo de unos 2 centímetros de diámetro. Tanto, que se acumularon 20 centímetros. Un territorio de hielo en pleno enero.
"Además de daños totales en cultivos hortícolas, frutícolas y vinícolas en 1.100 hectáreas y del 80% en otras 2.900, también se produjeron daños de importancia en 220 viviendas", informó el director de Desarrollo Económico. "La gente de Acción Social de la Comuna continúa relevando la zona y mientras tanto hemos comenzado a repartir nailon para cubrir los techos dañados ya que el pronóstico del clima indica que seguirán las tormentas al menos hasta el lunes", indicó.
Escudero sostuvo que "ya hemos hecho contacto con el Gobierno provincial, pero aún están estudiando la situación y esperamos alguna respuesta".
Al daño en los cultivos y en las viviendas hay que sumar la caída de árboles y los numerosos cortes en las líneas de tendido eléctrico. Durante la madrugada de ayer y parte de la mañana el personal de la Cooperativa Eléctrica Alto Verde y Algarrobo Grande estuvo trabajando intensamente y ya la mayor parte del servicio había logrado ser restablecido.
"La tormenta se descargó aquí, en Chapanay; no tenemos registro de daños en otras zonas del departamento", dijo Pedro Escudero.
Mal año
Los principales daños de la tormenta de ayer se concentraron en Chapanay, aunque también hubo algunos significativamente menores en otras zonas del Este.
Pero el departamento de San Martín ha sido particularmente castigado este año. "La de ayer fue la tormenta 14 en lo que va de la temporada", enumeró Pedro Escudero.
Hubo dos, especialmente, que causaron daños importantes. Una afectó la zona de Tres Porteñas y sitios aledaños, mientras que otra se descargó sobre El Ramblón y las cercanías.
"Entre las tormentas y alguna helada tardía, sumadas al fenómeno de ayer a la tarde -por el jueves- la producción del departamento está muy afectada. A esto hay que sumarle los daños por las enfermedades debido al alto grado de humedad de este año. Ya se había perdido un altísimo porcentaje de la cosecha de durazno", informó el titular de Desarrollo Económico de la Comuna esteña.
Desolador
- Fenómeno repetido. En San Martín ésta fue la tormenta número 14 en lo que va de la temporada. Otras ya habían provocado daños en las zonas de Tres Porteñas y El Ramblón.
- Daños cuantiosos. La tormenta del jueves afectó a más de 220 viviendas. Hubo roturas de techos, de ventanas y también algunas paredes quedaron debilitadas.
- Saldo negativo. Las pérdidas en los cultivos se consideran millonarias, ya que en la mayoría de las fincas faltaban pocas semanas para la cosecha.



