Por Daniel Calivares
En Casa de Gobierno se preparan para descorchar, el gobernador Francisco Pérez espera ansioso que se hagan las 24, para brindar con su familia, pero también para celebrar lo que en calle Peltier definen como un triunfo de la gestión actual, que pudo lo que no lograron las anteriores: terminar con la Promoción Industrial.
Hoy, a las 23.59, después de 33 años termina el régimen de Promoción Industrial, y salvo algún cambio sorpresivo de último momento de la presidenta Cristina Fernández, todo parece indicar que el régimen de beneficio impositivo dejará de existir.
La Promoción Industrial fue una de las últimas tormentas que tuvo que enfrentar el ex gobernador Celso Jaque, luego de que se conociera el decreto 699/10, que la extendía por quince años.
En aquella oportunidad, Jaque renunció a la posibilidad de presentar un recurso ante la Nación a cambio de un nuevo proyecto de Promoción, que finalmente no prosperó, al fallecer Néstor Kirchner.
En ese momento apareció la Cámara de Comercio de San Rafael, que presentó un recurso que llegó hasta la Corte Suprema de la Nación y finalmente fue rechazado en marzo de este año. Pero a esa altura, desde el Gobierno nacional ya se dudaba de extender quince años el beneficio que favorecía a las provincias vecinas de San Juan, San Luis, La Rioja y Catamarca y que afectaba seriamente a Mendoza.
Hace unas semanas, el mismo Pérez señaló que la Promoción llegaba a su fin.
Inmediatamente, el gobernador sanjuanino José Luis Gioja intentó tranquilizar a los empresarios de su provincia y se impulsó un lobby en conjunto con el resto de los mandatarios de provincias beneficiadas, pero la decisión ya estaba tomada y uno de los primeros en admitirlo fue el diputado nacional por La Rioja Jorge Yoma, que a principios de diciembre adelantó que se podría dar un régimen de promoción industrial por actividad y no por provincias.
Con ese escenario, a mediados de diciembre, Pérez convocó a Casa de Gobierno a todos los sectores industriales y a la CGT local con dos objetivos. El primero, más inmediato, asegurarse de que el lobby de las provincias vecinas no surtiera efecto. El segundo, prepararse para un nuevo marco de acción.
Allí, según los mismos empresarios se encargaron de resaltar, el pedido fue claro: acomodarse a los nuevos tiempos y mostrar el nivel de producción y de competitividad de las empresas mendocinas, pero además, idear estrategias que atraigan inversiones.
Mientras tanto, en San Juan, Gioja le pidió a Pérez no celebrar y en Casa de Gobierno, sin hacer mucho aspaviento, preparan un brindis silencioso, para que no se note la alegría.



