Diario Uno Mendoza

Un cuadro sobre pueblos originarios no podía faltar en la fiesta vendimial y por ello una parte sobresaliente del guión, a la mitad del espectáculo, se dedicó a retratarlos.

El chamán huarpe reveló sus secretos y cábalas para salir a escena

Por UNO

Un cuadro sobre pueblos originarios no podía faltar en la fiesta vendimial y por ello una parte sobresaliente del guión, a la mitad del espectáculo, se dedicó a retratarlos. En ella participó como chamán el actor Lucas Bazán, que utilizó como cábala una conducta bastante particular.

El artista confesó, colgado de los pies desde una de las estructuras que sostienen el armazón de todo el escenario, que realizó ese acto antes de exponerse al gran público, con las luces enfocándolo y el sonido marcando el tiempo de su interpretación.

“Es una cábala que tengo desde que comencé a actuar en Vendimia. También lo hago antes de salir de casa. Me gusta estar preparado para este momento y hago ejercicios de respiración que sirven para atenuar un poco los nervios”, comentó y agregó que trata de ir equilibrando así sus energías.

“Para mí el Frank Romero Day es un gran monstruo que transmite una energía infinita, por eso lo fundamental es entrar en contacto con cada sitio de este inmenso escenario para sacar lo mejor de mí. Son infinitas las vibraciones que penetran al cuerpo durante esta noche mendocina”, explicó.

Lucas es miembro de la Liga Mendocina de Improvisación, forma parte del elenco Los Delirantes y estudia teatro en la Universidad Nacional de Cuyo. Sin embargo su idea es abandonar estos espacios un tiempo y dedicarse luego de Vendimia a viajar con su arte sin rumbo.

“Quiero llevar mi obra de teatro llamada Camaleón por toda Sudamérica hasta llegar a México. Estoy trabajando con el concepto de teatro itinerante”, explicó sobre sus proyectos. Sobre su participación en el Acto Central dijo que le tocó ambientar un encuentro entre jefes de distintas tribus.