Por Gabriela Sosa
Sucedió en Palmira, donde la víctima de 23 años fue golpeada ferozmente por cuatro sujetos, entre ellos una mujer. Sus agresores fueron capturados y realizaron serios destrozos en el calabozo. La espesa campera impidió que fuera acuchillado.
El abrigo lo salvó del puñal y sus asaltantes, tras ser arrestados, destrozaron la comisaría
Un joven denunció que cerca de las 7.50 de este lunes, cuando se dirigía a su trabajo por calle Rivadavia, en pleno centro de la ciudad de Palmira, en San Martín, unos 300 metros antes de llegar a Libertador, fue abordado por dos sujetos que lo atacaron.
La víctima fue identificada como Carlos Bustos (23) y fue despojado de su teléfono celular y de su billetera, que además de contener dinero, portaba su documentación personal. A pesar de la situación por la que atravesaba el joven y de acuerdo al horario en que sucedió todo, fue brutalmente golpeado por los delincuentes también oriundos de Palmira.
Pero no todo terminó allí, sino que ante las amenazas verbales y los constantes gritos de auxilio, arribaron al lugar otros dos jóvenes, pero que lejos de ayudarlo, comenzaron a golpearlo también.
“Tuvo mucha suerte de no recibir una puñalada, por la cantidad de ropa que llevaba, porque a pesar de los intentos de agresión que tuvieron los malvivientes, el cuchillo no alcanzó a atravesar la campera” comentó una fuente allegada a la causa.
La víctima como pudo, se trasladó a la Comisaría 28º de Palmira y luego de contar lo sucedido radicó la denuncia. Personal policial inmediatamente realizó un operativo cerrojo en la zona, donde los resultados fueron positivos.
Los efectivos, habían recibido detalles sobre los agresores, y lograron localizar a tres en las inmediaciones de calle El Altillo, del barrio Don Bosco, mientras que el restante fue ubicado en una vivienda de la misma calle tras una orden de allanmiento.
Se detuvo a los hermanos Romina, Miguel y Juan Pizarro y a Jorge Hermosio. “Todos tienen entre 23 y 28 años aproximadamente y desde hacia tiempo eran buscados por varios ilícitos. Las cuatro personas tienen un frondoso prontuario” comentaron desde la Comisaría 28º.
Destrozos y revueloTanto Hermosio, como los Pizarro al verse acorralados nada pudieron hacer. Se supo que siempre lograban evadir la presencia policial, consiguiendo escapar, pero ésta vez fueron arrestados.
Una vez trasladados a los calabozos de la Seccional 28º de Palmira, se armó un gran revuelo. Tanto fue el alboroto y los agravios que los detenidos propinaron a los policías por haber sido aprehendidos, que todos terminaron destrozando el calabozo.
La decisión inmediata fue trasladarlos durante la misma mañana a la Seccional 12ª de San Martín y dejarlos allí alojados, donde los ánimos no fueron menores, sino que los agravios continuaron.
Los cuatro detenidos fueron imputados por robo agravado en banda con utilización de arma y daños.