Pasaron el 21 de setiembre, el Día de la Primavera, la estudiantina y la jornada del lunes, cuando la Dirección General de Escuelas decidió que los alumnos no debían asistir a clases porque los docentes tuvieron “jornadas”. Sólo sobras van quedando de los carros, los desfiles y los quioscos juveniles.

