Por Gabriela Sosa
Al santafesino Alejandro Alcides Alegre se lo acusa de homicidio agravado por alevosía por hallarlo culpable del asesinato de Adriana Sonderman ocurrido el 22 de junio pasado.
Dictaron prisión preventiva para el acusado de matar a la ferretera de San Martín
El Segundo Juzgado de Garantías de la Tercera Circunscripción Judicial, dictó la prisión preventiva para Alejandro Alcides Alegre, por el delito de homicidio agravado por alevosía, por encontrarlo prima facie autor responsable de la muerte de Adriana Sonderman, la comerciante oriunda del departamento de San Martín, asesinada el pasado 22 de junio a primeras horas de la mañana en su ferretería Otto, ubicada en Boulogne Sur Mer al 578.
El joven oriundo de Cañada de Gómez, de la provincia de Santa Fe, habría golpeado e incrustado un hierro en la cabeza a Sonderman, ocasionándole sendas heridas contuso cortantes, con la plena intención de darle muerte. Según el informe de la necropsia, Alejandro Alegre, fracturó su primera vértebra cervical y en el torax las costillas. Luego aún encontrándose con vida, decidió clavarle un hierro en la región posterior del trapecio izquierdo llegando a la columna cervical, produciéndole finalmente la muerte por hemorragia cerebral traumática debido al estallido del cráneo.
Ese día su hija Romina, quien hasta hacía poco tiempo había mantenido una relación con el imputado, teniendo ambos un hijo en común, intentó comunicarse varias veces telefónicamente, pero sin éxito, por lo que tomó la decisión de trasladarse hasta el local, encontrándose de ésta manera con el peor panorama, el cuerpo de su madre sin vida en el piso. Solo en el portón de ingreso una inscripción rezaba “Carlos, pagá o siguen tus hijos”.
Para los investigadores todas las pruebas existentes conducirían a Alejandro Alcides Alegre, como autor responsable del crimen. Las innumerables testimoniales señalan la mala relación entre la víctima y el imputado, debido a que Sonderman se oponía al acercamiento de Alegre con su hija y su nieto. Algunos testigos señalaron que ese día Alegre salió de la pensión donde se estaba alojando minutos antes del homicidio y su regreso minutos después, como también así el conocimiento que poseía de los movimientos de la víctima.
La pericia documentológica practicada en el cuerpo de la escritura realizado por Alegre, dieron como resultado, que fueron confeccionadas por el puño escritor del imputado. Solo falta sumar en unos días las pruebas de ADN para determinar cual será la sentencia del único imputado por el caso Sonderman.